El carismático piloto argentino hizo vibrar a una multitud calculada en más de 500 mil personas en cada una de las demostraciones. Incluso cuando saludó desde un micro descapotado. El público, encantado.

La Fórmula 1 es, nadie lo duda, una vidriera desde la que se proyectan todo tipo de historias: productos, servicios y, por supuesto, personalidades ven exaltadas sus virtudes gracias a la infinita difusión global que ha alcanzado esta especialidad; todo lo que pasa por la máxima categoría del automovilismo mundial logra repercusión a nivel “interplanetario”.
Y en el caso de los pilotos, si además de talento tienen carisma, pues el resultado no puede ser otro que exitoso.
Franco Colapinto se mueve en ese pequeño universo en el que sólo 22 jóvenes sacuden la pasión de millones de espectadores de todas las edades entre los que los argentinos se cuentan por legiones, una característica seguramente envidiada por cualquier político principiante o reincidente…

Efectivamente, la popularidad del Franco es tal que el Road Show fue más que una demostración de destreza al volante, una muestra de cariño y del apoyo que el público local tiene para con el piloto oriundo de Pilar.
No sería descabellado asegurar que Franco Colapinto mueve más hinchada que la que supo cautivar el gran Carlos Alberto Reutemann, que participó en la categoría durante diez años (entre 1972 y 1982) obteniendo el subcampeonato de 1981.

Y si este evento sirvió como ensayo para evaluar la potencial convocatoria que Franco y la categoría tienen en la Argentina, no hay duda de que la prueba fue superada: los organizadores dijeron que fueron más 500 mil personas las que asistieron al evento.
Más que un Road Show
Por un día el barrio porteño de Palermo se transformó en un circuito callejero. Calles y avenidas, como Libertador, Bullrich, Casares, Ugarteche, Sarmiento y Figueroa Alcorta, cambiaron su aspecto habitual por la presencia de tribunas y carteles publicitarios que generaron un ambiente muy similar al que se vive en un Gran Premio de F1 de este tipo.

Desde esas gradas los fanáticos pudieron contemplar la destreza de Franco al volante del LotusE20 (un F1 de 2012 impulsado por un motor Renault V8 y pintado con los colores del BWT Alpine Formula One Team) y el de la legendaria Flecha de Plata, una réplica del Mercedes W196 (con motor de nueva generación) que condujera Juan Manuel Fangio para obtener los campeonatos mundiales de la categoría en 1954 y 1955.
Los que no tuvieron la suerte de ver en directo el paso de esos autos siguieron cada momento por las pantallas gigantescas instaladas en diferentes puntos del trazado, compensando de alguna manera las ganas de ver, aunque por una fracción de segundo, un F1 en acción con Franco al volante, en una época en la que suenan cada vez con más fuerza los rumores del posible regreso de la categoría al país.
Un dato de color no anticipado lo puso el Pace Car de la F1: el Mercedes AMG GT Black Series que habitualmente guía a los monoplaza de la categoría, hizo el recorrido (a fondo) antes de que Franco saliera por última vez a la pista a bordo del Lotus.

Mientras esperaba la acción el público disfrutó de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad, DJ´s y foodtrucks, una entrevista con Franco -a cargo de Juan Fossaroli- e, inmediatamente el show de Soledad Pastorutti.
Justo antes del inicio de la actividad en pista, Patricio Sardelli (guitarrista y cantante de Air Bag) tocó el Himno Nacional Argentino con su guitarra. Luck Ra también participó en el evento con un recital antes del inicio de la segunda parte en pista.
Esta exhibición de Colapinto fue la primera de su tipo luego de que el piloto australiano Daniel Ricciardo hiciera una similar en 2012 en un circuito callejero también en el barrio de Palermo.
Vale recordar que la Fórmula 1 se encuentra en un receso de cinco semanas sin carreras debido a la suspensión de las fechas en Bahréin y Arabia Saudita por el conflicto en Oriente Medio.

El campeonato volverá a la acción entre el 1 y 3 de mayo con el Gran Premio de Miami, cuarta prueba de la temporada 2026, en la que se verán los cambios que se aplicaron en el reglamento. técnico de la categoría centrados fundamentalmente en la administración energética de las nuevas unidades de potencia, con los que se espera resolver los inconvenientes de los cuales se hicieron eco muchos de los pilotos.
Fuente: Parabrisas