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El aumento ya se siente fuerte en el interior y complica la recuperación de las conversiones. Por crisis energética habrá interrupciones en el suministro

A la par de los incrementos en ámbitos como los servicios, la tecnología y los alquileres, el Gas Natural Comprimido (GNC) no fue la excepción y acaba de dar un salto potente en medio de la escalada de precios generalizada. Con un mínimo del 8 por ciento y un tope del 15 según el territorio, el combustible ya se comercializa a 65 pesos el metro cúbico en provincias del centro y sur del país. Y en Capital Federal el “retoque” que comienza a aplicarse es del orden de los 7 pesos.

Por supuesto que, si se lo compara con la nafta, el valor del GNC sigue siendo conveniente para el automovilista. El litro de súper en la geografía porteña se ubica por encima de los 110 pesos mientras que el metro cúbico de gas, con el aumento incluido, trepa hasta alcanzar los 52. Sin embargo, la suba pega fuerte en los bolsillos en tanto se combina con otros ítems que también evidencian un incremento en esta primera parte de mayo.

En simultáneo a este aumento, emerge otra preocupación transmitida desde el ámbito de las estaciones de servicio: los expendedores dan por descontado que, durante los meses de invierno y dada la escasez del insumo, habrá faltantes del combustible.

“A las estaciones que tienen contrato interrumpible les van a cortar cuando el gas empiece a faltar. En este año segurísimo que les van a cortar”, anticipó Pedro González, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC.

Las complicaciones en torno a la disponibilidad de gas afectará fuerte a los expendedores.

Las complicaciones en torno a la disponibilidad de gas afectará fuerte a los expendedores.

GNC: los cortes que vienen

“El corte en las industrias es el primero porque para ellos el gas es un insumo para producir. Y tienen alternativas como el uso de otros combustibles, que puede ser más caro, pero pueden producir igual. En el caso de las estaciones de servicio de GNC, bueno, se trata de la materia prima y si no la tenemos no podemos vender otra cosa“, agregó.

González explicó que los expendedores de GNC operan bajo un régimen de contratos interrumpibles o en firme. Los primeros, que son justamente los más bajos, son los que podrían sufrir cortes de gas en caso de que aumente la demanda en los hogares. Hoy por hoy se estima que una estación de GNC paga alrededor de 1,5 millones de pesos extra al año para que no le corten el gas.

“Antiguamente éramos prioritarios, nos ubicábamos en un segundo lugar detrás de los domiciliarios. Pero con el Plan GasAr se decidió sacarnos la protección y, aunque somos el último escalón antes del gas domiciliario, a las estaciones que tienen contrato interrumpible se sabe que les van a cortar el suministro cuando el gas empiece a faltar”, advirtió el directivo.

“En este año segurísimo que se va a interrumpir. Lo único que puede salvar a los expendedores es que tengamos un invierno favorable”, remarcó.

Tras dos años dramáticos, las instalaciones comenzaron a repuntar en los primeros meses de 2022.

Tras dos años dramáticos, las instalaciones comenzaron a repuntar en los primeros meses de 2022.

GNC: las conversiones se venían recuperando

En el ámbito de las conversiones temen que el nuevo incremento enfríe el ritmo de instalaciones que se viene dando este año. Según indicaron a iProfesional fuentes ligadas a la Cámara Argentina de Productores de Equipos Completos de GNC (CAPEC), en zonas del país como la provincia de Buenos Aires los instaladores ya promedian las tres instalaciones diarias y subiendo, y las consultas se incrementaron en abril.

Al margen de lo ocurre ahora con el metro cúbico, lo cierto es que el valor de los equipos prácticamente no se movió en los últimos 6 meses más allá de la inflación predominante y el salto casi permanente del dólar.

“Hoy por hoy, convertir un vehículo particular a GNC sale lo mismo que un juego de grifería para el hogar. O más barato que comprar 4 sillas. Los precios quedaron atrasados”, comentó recientemente a este medio Horacio Magrath, titular de la CAPEC.

“Lamentablemente, la situación de la economía en general nos ha impedido crecer mucho más. Pero estamos en un momento de recuperación fuerte. Si el país comienza a funcionar de manera completa, bueno, podemos tener la posibilidad de aumentar mucho más las conversiones en 2022”, agregó. Lamentablemente, el aumento establecido ahora para los surtidores acerca nubes negras a un nicho que confiaba en volver a ponerse de pie en el corto plazo.

 

Fuente: Iprofesional