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El mes cerraría en torno de los u$s2.000 millones, lo que representa una caída de alrededor del 30% respecto de agosto pasado. Para octubre y noviembre se esperan montos aún menores.

La economía argentina necesita dólares frescos y justamente eso es lo que comenzó a escasear a partir de los primeros días de septiembre como consecuencia de la fuerte caída en la liquidación de divisas de las empresas agroexportadoras. Según los datos del BCRA hasta la semana pasada el sector había ingresado al mercado de cambios local alrededor de u$s1.700 millones, lo que representa una caída del 32% respecto de la misma altura del mes anterior cuando ya se habían liquidado poco más de u$s2.559 millones. Escenario que recorta claramente el poder de fuego que tiene el BCRA para contener los tipos de cambio financieros.

Como dato positivo se puede destacar que a pesar de la caída en las cotizaciones internacionales que mostraron los granos en los últimos meses, todavía operan a valores relativamente altos por lo que de todas formas septiembre culminará con un ingreso mayor en el comparativo interanual. Concretamente, según las estadísticas de CIARA-CEC, la cámara que nuclea a las empresas del sector, en el décimo mes del 2020 ingresaron al mercado de cambios u$s1.787 millones y las proyecciones indican que en septiembre de este año rondarían los u$s2.000 millones pero también convirtiéndose en uno de los montos más bajos en lo que va de este 2021.

La caída en el ingreso de dólares del campo era totalmente esperable para la economía local por cuestiones lógicas de la campaña agrícola. Es decir, los productores ya cosecharon hace rato la soja y lo que no vendieron lo almacenaron en los silos como refugio de valor. Al mismo tiempo ya se sembró el trigo que se cosechará a partir de diciembre próximo y en paralelo comenzó la siembra del maíz de la nueva campaña. Los agricultores locales vendieron lo necesario para financiar la nueva campaña y lo que se espera de ahora en más es un mayor retroceso en la liquidación que se sostendrá al menos hasta fin de año.

En la misma línea, desde la Fundación Mediterránea adelantan que, según sus proyecciones, el 80% de las exportaciones totales de granos y principales derivados industriales del año, estimada en u$s37.300 millones, se habrían completado al cabo de agosto, quedando sólo un 20% para lo que resta del año.

Lo que viene

En tanto, el dato clave a tener en cuenta es que el recorte estacional en las exportaciones agroindustriales implica perder en los próximos meses entre el 15% y 20% de las exportaciones totales, que pasarían a ubicarse más cerca de los u$s6.000 millones que de los u$s7.000 millones. “Una cifra que deja muy a tiro a las importaciones (u$s5.800 millones) y que por tanto implica perder el importante superávit comercial que se había logrado acumular gracias a precios internacionales extraordinarios de commodities y una finalmente buena campaña agrícola”, adelantan desde la Fundación Mediterránea.

En paralelo, un salvavidas clave para la economía puede llegar a partir de diciembre con el ingreso de los dólares de la cosecha de trigo. Es que el cereal se encamina a alcanzar una producción récord por lo que podría aportar entre fines de 2021 y comienzos de 2022 entre u$s3.500 y u$s4.500 millones, pero para eso falta mucho.

Por lo pronto, según indican en el sector, las expectativas de una posible devaluación del tipo de cambio oficial que se suma además a los cimbronazos políticos y económicos post elecciones PASO desalienta una posible mayor liquidación de divisas que está íntimamente atada a las ventas de granos por parte de los productores agropecuarios. En este marco las proyecciones indican que restan por vender maíz y soja por un total de poco más de u$s12.000 millones.

Fuente: Ambito