z.system

En julio, se liquidaron u$s1.500 millones menos que en mismo mes del año pasado. En el año, se liquidó 31% menos. La entidad que preside Miguel Pesce perdió ayer u$s98 millones en el debut integral de las nuevas restricciones.

Hay dos formas de estabilizar el nivel de reservas del BCRA sin recurrir a un préstamo o convertir el swap chino. Una es frenar la salida de dólares ajustando por cantidad (cepo) o por precio (devaluación e impuestos asociados). La otra, aumentar el ingreso de divisas que pueda comprar el Central. Descartados el endeudamiento y la devaluación, el Gobierno trabaja en aquellos frentes, pero el riesgo inmediato es que sea tarde.

La entidad que preside Miguel Pesce perdió ayer u$s98 millones en el debut integral de las nuevas restricciones. Es una mala noticia para aquellos que miran con temor los primeros días de octubre, que es cuando se deberán enfrentar las mayores compras del dólar ahorro sin otras herramientas que las que utilizó ayer. La oferta insuficiente sigue siendo el rasgo dominante porque la ventanilla del BCRA es la única que le acerca un dólar al que lo necesita y califica para ese menester. De las reservas netas que hoy están en u$s8.346 millones, unos u$s2.840 son DEG, u$s3.700 millones es oro y unos u$s1.800 millones están en otras inversiones. Es el número que hay que mirar.

La resultante de este escenario es que, por estas horas, el Gobierno trabaja, contra reloj, en un set adicional de medidas. El objetivo será, por un lado, frenar el flujo de pesos que buscan los dólares oficiales y de los otros. Lo hará aumentando el atractivo de esas inversiones en moneda local. Por otro, existen algunos tibios esfuerzos para lograr que un sector del agro liquide aproximadamente u$s9.000 millones. Huelga decir que en julio, se liquidaron u$s1.500 millones menos que en mismo mes del año pasado. En el año, se liquidó 31% menos.

Hasta el propio presidente Alberto Fernández ha realizado gestiones en los últimos días para que el agro liquide. El tiempo es escaso. El escenario pide ya mismo una nueva estrategia económica y financiera, que sincere las limitaciones (muchas de ellas heredadas), se escuche lo que plantea el sector y se opte por el escenario menos malo entre los malos. Queda claro que deberá hacerse algún tipo de concesión para que un sector del agro, que tiene capacidad, pueda vender los granos en el exterior y en la liquidación, cubrir la brecha que separa un dólar oficial con retenciones en $55 y un dólar liqui en $144. Para eso, se estudia una modificación circunstancial de las retenciones para incentivar las ventas pendientes. El tiempo juega a favor del que puede esperar, como siempre, y la pregunta es quién tiene mayor urgencia.

Fuente: Ambito