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El presidente Alberto Fernández derogo sorpresivamente el decreto que había firmado para la expropiación de la cerealera Vicentin, el cual comprendía la creación de un fondo fiduciario dirigido por YPF Agro.

Luego de conocida la noticia de que no hubo acuerdo entre la partes para conformar un fideicomiso como forma de “salvataje” para la operación de la concursada agroexportadora Vicentin, el presidente Alberto Fernández derogo sorpresivamente el decreto que había firmado para la expropiación de la cerealera.

En este marco, el primer mandatario sugirió que YPF Agro, división de negocios de la petrolera, se “convierta en una sociedad autónoma, de referencia del Estado en el sector cerealero”.

Rememorando su idea original para tomar el control de la cerealera, el presidente detalló: “el plan de negocios tenía un componente central, YPF Agro, una unidad de negocios de YPF que vende fertilizantes y combustibles a los productores agropecuarios, que los pagan con cereales, que luego se venden a las exportadoras; un negocio que se ha desarrollado mucho y es una buena sinergia entre el productor agropecuario e YPF; la idea era que YPF se hiciera cargo del manejo de Vicentin con todo el saber (know how) que ya tiene”, declaró a  El Destape Radio.

Según el derogado decreto 522/2020 se anunciaba el envío de una ley de expropiación de Vicentin que comprendía la creación de un fondo fiduciario dirigido por YPF Agro.

Reflexionando sobre la derogación de dicho decreto, Fernández explico: “la conclusión que uno saca es que para hacer eso, tal vez la mejor opción sea que YPF Agro se convirtiera en una sociedad autónoma, desarrolle su operación como lo venía haciendo y nos permita lograr el mismo objetivo, que es tener una empresa de referencia del Estado en el sector cerealero”. Objetivo que se cumpliría sin “hacer una inversión millonaria en dólares para salvar a una empresa y a sus accionistas”, destacó lapidario, Fernández.

Después de la resistencia social a la expropiación de la cerealera, el presidente dejó la resolución del conflicto Vicentin en manos del juez Lorenzini que lleva el concurso y apuntó a desarrollar con más fuerza una “pata” estatal en el mercado del agro a través de YPF Agro.

Con 100 centros de distribución en todo el país, YPF Agro lleva más de 20 años ofreciendo entre sus productos fertilizantes, semillas de maíz, silobolsas, herbicidas, fungicidas, insecticidas, tratamiento de semillas y coadyuvantes, además de combustibles y lubricantes.

Así, YPF Agro provee soluciones no sólo para cultivos extensivos como la soja o el maíz, sino también para la producción de frutas y hortalizas y es muy usual que para los negocios con productores se utilice la modalidad de canje por producción.

De este modo, si la producción transada en el canje fuese maíz, una vez que YPF Agro cuenta con esos granos, los comercializa a empresas exportadoras o acopios, pero también los exporta bajo su nombre.

En el año 2019 YPF Agro recibió 1,7 millón de toneladas de granos, exportando entre trigo, maíz y cebada unas 296.393 toneladas, y exportó también 835.565 toneladas de subproductos de soja y girasol, también cerró negocios en el mercado spot local y por soja tiene acuerdos de molienda con distintas plantas, permitiéndole concretar exportaciones de aceite, cáscara y harina. También dispone de parte de ese aceite para plantas productoras de biodiesel de terceros, para luego proceder a las mezclas con el gasoil que produce en sus propias refinerías.

Así, después de la resistencia social a la expropiación de la cerealera, el presidente dejó la resolución del conflicto Vicentin en manos del juez Lorenzini que lleva el concurso y apuntó a desarrollar con más fuerza una “pata” estatal en el mercado del agro a través de YPF Agro, independientemente de la resolución del conflicto por la concursada cerealera.

Fuente: Bae negocios