z.system

“Hay mucha gente que está al límite”, aseguran los especialistas. Cuánto duran la nafta y el diésel que se consumen en la Argentina.

Desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio el 20 de marzo, la movilidad en todo el país fue aumentando, pero una buena parte de los conductores conserva todavía el auto guardado y sin uso, totalmente frenado.

Ante este panorama, en TN Autos nos preguntamos si todavía sirve el combustible de aquellos vehículos que en estos 100 días no pisaron la calle y el de aquellos que sí lo hicieron, pero dada la poca circulación, utilizan todavía la carga pre-cuarentena.

Para llegar a la respuesta, dialogamos con tres ingenieros del sector: Alberto Garibaldi, de vasta experiencia en automotrices y actual conductor del programa Autotécnica TV; Luis Fredes, gerente de Calidad de AXION Energy; y José Luis Duran, gerente de Servicio Técnico de YPF.

Como el tiempo en el que se completa el proceso de degradación varía según el tipo de combustible, primero hablaremos de la la nafta y luego, del diésel.

Nafta

Un mes después de que la nafta ingresa al tanque del auto, este combustible empieza un lento proceso de degradación, que se origina por dos factores: uno químico y el otro biológico. El primero es la oxidación, ya que los hidrocarburos se descomponen ante el contacto con el oxígeno. Y el segundo se produce porque los combustibles son compuestos orgánicos y, por ende, pueden sufrir un ataque biológico y pudrirse.

“Entre los tres y seis meses posteriores a la carga de nafta, la degradación puede tornarse grave”, sostuvo el ingeniero Garidabldi. “Hay mucha gente que está al límite, porque la cuarentena lleva más de tres meses”, agregó, a la vez que aclaró: “Cuánto dura un combustible depende mucho, en realidad, del estado del auto y de su antigüedad”.

Garibaldi explicó que, gracias a un sistema hermético del tanque, en los autos modernos el combustible “está menos expuesto a la atmósfera y, por ende, tiene menos posibilidades de pudrirse”. En los autos viejos, sin este mecanismo de recirculación de gases, “el combustible está más expuesto”.

El gerente de Servicio Técnico de YPF aseguró que “cuando se fabrica la nafta, se forma con componentes que inhiben la oxidación para cubrir un período de seis o siete meses de estacionamiento“. “Aquella persona que cargó antes del 20 de marzo, no tendría que tener inconvenientes”, afirmó. Luego, añadió: “Si arrancás el auto después de tres meses, no habrá problemas en la bomba de nafta ni en los inyectores porque los combustibles de las marcas reconocidas -como la nuestra- ya están dotados con las capacidades antioxidantes para soportar ese tipo de almacenaje”.

Por su parte, el gerente de Calidad de AXION Energy, garantizó que “la nafta decididamente puede durar más de cuatro meses sin que haya prácticamente ningún tipo de perturbación”.

Diésel

La historia cambia para los autos gasoleros, básicamente porque su estructura molecular es distinta a la de la nafta. Por una cuestión de regulaciones, en la Argentina el gasoil está formado por un 90 por ciento de diésel fósil (es el que sale de las refinerías) y un 10 por ciento de biodiésel.

El biodiésel que tienen todos los combustibles diésel que se venden en la Argentina es una materia orgánica de origen vegetal. Por sus características, es mucho más “amigo del oxígeno” que el diésel fósil y, en consecuencia, tiene un proceso de degradación natural más acelerado.

Los especialistas se manifestaron sobre los tiempos de degradación para los gasoleros. “Para la capacidad de almacenamiento y estabilidad, podemos hablar unos cuatro o cinco meses“, dijo Duran. “Al diésel le atribuyo tres meses“, declaró Fredes.

Nunca en menos de tres meses puede pasar algo. Los combustibles salen de una refinería con una certificación de análisis específico que simula la oxidación, y simula que se va a producir en tres meses. A partir del cuarto mes, en el caso del diésel, puede llegar a haber oxidación”, agregó el especialista de AXION Energy.

Garibaldi hizo hincapié en que los riesgos de tener un auto parado son mayores en un diésel que un naftero. En los gasoleros, explicó, se forma con el tiempo “una especie de baba que tapa el filtro”. Y eso puede ser letal…

Además, el hecho de que el auto esté estático produce un fenómeno de decantación del combustible, también “más en el gasoil que en la nafta”, asegura el ingeniero. “Se empiezan a depositar todo tipo de sedimentos por el motor, fundamentalmente por todos los circuitos de poco volumen, todo lo que hace llevar el combustible desde el tanque hasta el propio motor”. “Eso es un problema: si lo arrancás, lo obligás a recircular. Tiene en contra que estás revolviendo las porquerías (sic), pero es menos riesgoso que si no lo arrancás.

Consejos útiles

Para conservar de la mejor manera posible el combustible y las piezas mecánicas del auto mientras está frenado por la cuarentena, los especialistas brindaron una serie de recomendaciones.

Tanque lleno, siempre. Si vas a dejar el auto parado por un período prolongado, es mucho mejor hacerlo con el tanque lleno, dado que “así tenés menor superficie de líquido de combustible expuesto a la acción del oxígeno del aire”, sostuvo el gerente de Servicio Técnico de YPF. Ocurre que el mayor oxigenante que hay es el oxígeno del aire, por ende se le daría menos posibilidades de que reaccione y se oxide.

“Tener un tanque demasiado vacío también provoca otro problema. El aire es siempre húmedo. Y si el vehículo está en un lugar abierto y expuesto al frío, el agua se condensa y mezcla con el combustible. Y una vez que está adentro del combustible, no lo sacás más”, añadió el gerente de Calidad de AXION Energy.

Utilizar aditivos. Siempre que sean de buena calidad, los especialistas coinciden en que puede llegar a ser útil la incorporación de aditivos. Así se estira considerablemente la vida útil de los combustibles.

Arrancar el auto frecuentemente. En este punto también estuvieron todos de acuerdo: aunque tengas el auto frenado por la cuarentena, encendé el motor cada tanto. Basta con unos minutos, hasta que tome temperatura y los circuitos se renueven. En los nafteros, alcanza con hacerlo una vez por semana; en los diésel, por lo explicado en esta nota, debe hacerse cada dos o tres días.

Sobre esto, el especialista de AXION Energy precisó: “La diferencia entre el combustible viejo de un auto que estuvo encendido y el que no es enorme. Todos los fluidos, no solo los combustibles, deben moverse al menos una vez por semana. Recomendamos encender el vehículo en un lugar bien ventilado, no moverlo por unos cinco o seis minutos, dejarlo en punto puerto y después empezar a moverlo hacia atrás y hacia adelante”.

“Sobre todo en un vehículo con motor diésel, es importante pegarle una mirada a los gases de la combustión, que deberían ser transparentes, pero puede haber un humeo blanco (combustible no quemado, o sea el sistema de combustión no está andando bien) o negro (problema de pésima combustión). Puede ocurrir que al encenderse aparezca una humareda blanca y desaparecer rápido, pero si persiste claramente está teniendo un problema el motor”, agregó Fredes.

Mezclar el combustible viejo con el nuevo, ¿sí o no? A la hora de responder esta pregunta, encontramos dos opiniones distintas:

“Con más de tres meses parado, yo no intentaría arrancar el motor. Puede ser que arranque o no, depende. Si tiene poca nafta, lo aconsejable es quitarla y rellenarla con nafta fresca. O, en el último de los escenarios, agregarle una porción de nafta fresca para asegurarse de que arranque y consumirla lo antes posible. No es aconsejable mezclar el combustible viejo con el nuevo, sino eliminar el que ya está estacionado en malas condiciones. Se puede hacer con el viejo método de absorción por cañito”, dijo Garibaldi.

Fredes, en cambio, indicó que “renovar el combustible no quiere decir eliminar el anterior”. “Si se tiene la posibilidad, se le puede cargar más porque algunas moléculas tienden a oxidarse por sí mismas, sin necesidad de oxígeno, pero si le ponés un combustible nuevo, esa reacción se detiene o elimina. Entonces, esa renovación hace que el proceso se retarde”, detalló.

En esta línea, Duran recomendó “recomponer un poco de combustible fresco cada tanto para volver a tener un período mayor de capacidad dentro del tanque”.

¿Influye la calidad del combustible? Garibaldi aseveró que la nafta Premium “es mucho menos sensible a degradarse, básicamente por la curva de destilación y el contenido de azufre”, aunque Fredes advirtió que “hay algunas naftas Premium que tienen una mayor tendencia a la oxidación porque los compuestos que le dan mayor octanaje son más reactivos”. Igualmente, avisó: “Incluyen una serie de aditivos que compensan esta tendencia a la mayor oxidación”.

 

 

Fuente: TN