z.system

Tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán, la nafta acumula un atraso de más del 10% en su precio y podría haber un traslado a precios.

El inagotable conflicto de Medio Oriente vuelve a poner en tensión a los precios locales de combustibles. Luego de la oleada de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, la cotización del petróleo se disparó más de un 15% en los últimos días para llegar a los 95 dólares el barril. El impacto en el surtidor se traduce en un atraso de más del 10% respecto a la referencia de nafta.

YPF y el déficit del combustible

Este nuevo rango supera el punto de equilibrio establecido en el buffer de YPF, con lo cual, el panorama entra otra vez en terreno deficitario. O, como le gusta decir al CEO Horacio Marin, en la fase de “YPF te ayuda”.

Fuentes de la industria indicaron que la cotización actual del surtidor obedece a un barril en torno a los 86 dólares. Por lo tanto, el margen de atraso está por encima del 10%. “En los picos la diferencia puede ser del 20%, del 30% y más también”, afirmó Marin en La Fábrica Podcast este fin de semana.

Si bien nadie considera que habrá un traslado a precios en el corto plazo, el problema surgiría si la escalada bélica continúa y no ofrece un panorama alentador, a siete meses del inicio de la guerra y a muy pocas semanas de las elecciones legislativas en los Estados Unidos que es el único factor que hoy actúa como incentivo negociador.

Impacto en la inflación y el salario

Y más allá de que este crudo beneficia a las exportaciones argentinas, también pone en aprietos el sendero de baja de inflación y de recuperación del salario real, dos motores clave para reactivar la economía de cara a los comicios del 2027.

Es por eso que la Secretaría de Energía decidió congelar el impuesto a los combustibles de este mes y aumentar tanto los bloques de consumo subsidiados como las bonificaciones en las tarifas de luz y gas.

Solamente en los primeros siete meses del 2026, la pérdida de ingresos por impuesto al combustible no recaudados asciende a más de 1.200 millones de dólares y el peso de este tributo bajó unos 10 puntos porcentuales durante la última década.

El otro desafío para la industria pasa por el desplome en las ventas de nafta y gasoil, que ya suman seis meses consecutivos a la baja, sin signos de mejora. En julio, el escenario más complejo se vio en la nafta con una merma del 7,2% interanual, mientras que el gasoil cayó un 0,9%.

Gran parte de este comportamiento obedece a la suba de precios en dólares del 26% respecto al acumulado de los primeros siete meses del 2025, al pasar de 1,18 dólares el litro a 1,48 dólares.

De esta forma, Argentina pasó de estar en el lote de los países con combustible más barato en la región, a figurar entre los más caros, por encima del promedio regional.

Fuente: Más Energía