De acuerdo con las autoridades panameñas, el nuevo ajuste responde al comportamiento del mercado internacional del petróleo y mantiene la tendencia alcista iniciada a finales de julio.

El nuevo aumento de los combustibles anunciado para este viernes tendrá un efecto que va más allá de los conductores particulares. El mayor incremento recaerá sobre el diésel, principal combustible utilizado por el transporte de carga, un factor que suele influir en los costos de movilización de alimentos, insumos y mercancías hacia distintos puntos del país.
Desde las 6:00 a.m. del viernes 7 de agosto y hasta las 5:59 a.m. del 21 de agosto, el diésel bajo en azufre aumentará 6,8 centavos por litro, equivalentes a 25,7 centavos por galón.
La gasolina de 95 octanos subirá 1,6 centavos por litro, unos 6,1 centavos por galón, mientras que la de 91 octanos aumentará 1,3 centavos por litro, aproximadamente 4,9 centavos por galón.
En Panamá y Colón, el galón de gasolina de 95 octanos costará aproximadamente $4,82, mientras el de 91 octanos se ubicará alrededor de $4,52.
El mayor precio corresponderá nuevamente al diésel, que alcanzará cerca de $5,07 por galón, de acuerdo con la conversión de los valores máximos publicados por la Secretaría Nacional de Energía.

El ajuste representa el segundo incremento consecutivo de los combustibles, aunque esta vez las variaciones serán inferiores a las aplicadas a finales de julio.
En aquella revisión, el diésel había subido 69,3 centavos por galón, mientras la gasolina de 95 aumentó 31,8 centavos y la de 91 se encareció cerca de 28 centavos por galón.
La acumulación de ambos ajustes implica que el diésel habrá aumentado cerca de 95 centavos por galón en menos de un mes. En el mismo período, la gasolina de 95 acumula un incremento aproximado de 37,9 centavos por galón y la de 91 registra un aumento cercano a 32,9 centavos, revirtiendo los descensos observados durante junio y parte de julio.
Para un conductor que utiliza un tanque de 15 galones, el nuevo ajuste representará pagar aproximadamente $0,92 adicionales si consume gasolina de 95 octanos y $0,74 más si utiliza gasolina de 91.
En el caso de un vehículo a diésel, llenar la misma capacidad costará $3,86 adicionales únicamente por el incremento que entra en vigor este viernes.
El impacto económico del diésel, sin embargo, no se limita al gasto de quienes conducen vehículos particulares. Camiones, equipos de distribución, maquinaria y parte del transporte colectivo dependen de este combustible, por lo que un aumento sostenido puede elevar los costos de las empresas encargadas de trasladar productos desde puertos, centros de producción y depósitos hasta comercios y supermercados.
Cuando aumenta el costo de transportar mercancías, las empresas pueden absorber inicialmente una parte del ajuste, pero si la tendencia se prolonga existe el riesgo de que sea trasladado a los precios finales.
Esto podría sentirse especialmente en alimentos, materiales de construcción, productos refrigerados y mercancías que recorren largas distancias para llegar a las provincias más alejadas de los principales centros de distribución.
La Secretaría Nacional de Energía atribuyó la nueva tendencia alcista a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que han presionado los precios internacionales del petróleo y sus derivados.

Esas variaciones afectan los costos de importación utilizados para calcular los precios máximos de venta en Panamá, un país que depende del mercado internacional para abastecer su consumo de combustibles.
El gráfico presentado por la entidad para el período comprendido entre el 22 de julio y el 4 de agosto muestra que el diésel mantuvo las variaciones porcentuales más elevadas frente a las dos gasolinas.
Aunque el incremento perdió fuerza hacia el cierre del período, permaneció por encima del 6%, mientras las gasolinas terminaron con variaciones cercanas al 1,5%.
Los precios en Panamá se revisan cada 14 días mediante un mecanismo que incorpora variables internacionales y logísticas. Por ello, la evolución del mercado petrolero durante las próximas semanas determinará si el país enfrenta un nuevo incremento o si comienza una moderación.
Por ahora, el segundo ajuste consecutivo confirma que la volatilidad externa vuelve a trasladarse directamente al costo local de movilizar personas y mercancías.
Fuente: Infobae