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El buffer de precios evitó que el conflicto de Medio Oriente golpeara de lleno en los surtidores, pero la deuda acumulada con las petroleras aleja cualquier rebaja antes de septiembre

YPF activó el buffer el 1° de abril para evitar que la disparada del crudo durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán se trasladara de lleno a los surtidores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un salario privado registrado alcanzaba en noviembre de 2023 para llenar 26,3 tanques de nafta súper de 50 litros. En julio de 2026, ese sueldo cubrió 16,4. La diferencia -casi diez tanques menos- no es considerado producto de un único factor, sino de una ecuación que arranca con la desregulación del sector energético que amplió el margen de las petroleras para actualizar precios, se profundizó con impuestos al combustible que se actualizan en cuotas y salarios que corrieron muy por detrás de la inflación energética, y encuentra su capítulo más reciente en el conflicto de Medio Oriente, que primero disparó el precio del crudo y ahora, luego bajó y ahora está un subibaja, promete una baja que todavía no tiene fecha firme en los surtidores.

El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que cruzó la mediana salarial del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) con la evolución del precio de la nafta súper. El relevamiento arrojó que, mientras el salario privado registrado creció 311% entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el valor de la nafta se apreció 558% en el mismo período.

La brecha entre ambas variables explica, en gran medida, por qué el poder de compra del sueldo en términos de combustible se deterioró de forma sostenida.

Pero el esquema tenía una condición explícita desde el principio: cuando el precio internacional del petróleo comenzara a bajar, el valor en el surtidor no bajaría de inmediato. Primero, las petroleras recuperarían las ganancias resignadas durante los meses de contención.

Fuente: Infobae