El conflicto impulsó el valor del Brent en más de US$20, que superó los US$92 el barril, y acumula un alza de 52% en el año; mejora el ingreso de divisas, pero afectaría los precios de los combustibles en el mercado interno

Marzo comenzó con una fuerte suba del precio internacional del petróleo, que trepó cerca de 20% tras la decisión de Estados Unidos e Israel de atacar a Irán y la posterior respuesta del régimen iraní contra posiciones estratégicas de energía en Medio Oriente, una de las principales regiones proveedoras de gas y crudo del mundo.
La escalada geopolítica impulsó el valor del barril en más US$20 en la última semana, hasta alcanzar los US$92. En lo que va del año, el Brent —la cotización internacional que se toma como referencia en el mercado doméstico— acumula un alza de 52%. Esto trae alivio para las petroleras que, desde hace algunos años, se convirtieron en exportadoras netas de crudo, pero genera presión sobre las empresas refinadoras que venden combustibles en el mercado interno.
El impacto negativo podría trasladarse a la inflación. Los mayores costos internacionales podrían presionar al alza el precio en surtidor de la nafta y el gasoil. En los próximos días se verá cómo administra la situación YPF, que concentra el 55% del despacho de combustibles en el país.
“Esto es muy impredecible. Si los precios del petróleo se mantienen altos durante meses, sí va a terminar impactando en el surtidor, como va a impactar en todo el mundo económicamente, pero va a ser muy lentamente”, dijo esta semana Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera con control estatal, en una entrevista radial.
En marzo, los precios de YPF subieron 3,2% en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), donde el litro promedio de nafta súper cuesta $1660 y el gasoil, $1700. En febrero, en tanto, habían aumentado 2,7%, por lo que entre ambos meses se acumula un incremento cercano al 6%.

En el mercado de GNL —al que la Argentina aspira ingresar el próximo año— los precios se dispararon 45% luego de que QatarEnergy, la empresa estatal del segundo mayor productor mundial de GNL después de Estados Unidos, anunciara la suspensión de su producción tras ataques militares contra sus instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed.
Qatar produce 80,4 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL, equivalentes a unos 362 millones de metros cúbicos (m³) diarios. Como referencia, la Argentina alcanza en invierno una producción cercana a los 160 millones de m³ diarios. La oferta qatarí representa el 19% del mercado global de GNL.
Hacia 2031, Qatar prevé elevar su capacidad a 125,7 MTPA y, junto con Estados Unidos, concentrar el 80% de la oferta mundial. En ese contexto, países de Europa y Asia buscan diversificar proveedores, lo que abre una ventana de oportunidad para la Argentina.
“La demanda mundial de GNL seguirá expandiéndose estructuralmente más allá de 2030, impulsada por Asia. Eso obliga al mercado a reabastecerse en un período de mayor incertidumbre en torno a los precios, la geopolítica y las políticas energéticas”, señaló la empresa noruega Golar, propietaria de los dos buques de licuefacción que el país alquilará para iniciar sus exportaciones de gas natural licuado.
Fuente: LN