Desde el sector reclaman medidas compensatorias y mayor previsibilidad para evitar nuevas pérdidas. Mientras tanto, el servicio de transporte sigue funcionando, pero a un alto costo que impacta directamente en el bolsillo de los trabajadores.

La suspensión del expendio de GNC en Salta, iniciada el lunes por las bajas temperaturas extremas, sigue vigente y genera fuerte impacto económico en los trabajadores del transporte. En diálogo exclusivo, Gustavo, un taxista salteño, describió la situación como insostenible.
“Estamos usando nafta. Gasto entre $25.000 y $30.000 por día en cargar combustible, cuando antes gastaba $10.000 como máximo en GNC“, detalló el chofer.
El panorama se agrava para quienes trabajan largas jornadas. Gustavo explicó que, al llenar el tanque con nafta, desembolsa $60.000, lo que le alcanza para dos días de trabajo.

“Al día hago $60.000 o $70.000, pero entre nafta y comida se van $30.000 o más. Si se rompe el auto, tengo que usar la tarjeta y gastar $30.000 en arreglos”, lamentó.
La empresa Naturgy interrumpió el suministro como medida preventiva por la ola polar, y aunque se prometió su restitución para el martes por la tarde, no se informó el horario exacto, lo que mantiene en vilo a taxistas, remiseros y propietarios de estaciones de servicio.
Relacionado