En medio de la guerra de autos chinos, tomamos dos marcas pioneras en derribar mitos y analizamos los SUV que comparten plataforma y motor pero son rivales

Hyundai y Kia son las dos marcas coreanas que operan por medio de importadores en Argentina. A nivel global, forman parte del mismo grupo automotor, pero la estrategia de negocio está totalmente separada.
Esa misma política opera en nuestro país, donde son rivales y se enfrentan con productos que, en muchas categorías, tienen hasta la misma plataforma, pero diferente diseño y política de ventas.
Lo que si tienen en común, es que fueron las primeras marcas orientales en plantar bandera en Argentina y en romper todos los mitos con respecto a la calidad de sus productos. Hoy, ese desafío lo enfrentan las marcas chinas.
Comparamos a dos SUV renovados para el segmento C, el más competitivo, y evaluamos sus diferencias y semejanzas. Los protagonistas son Kia Sportage y Hyundai Tucson.
Cómo son por fuera los SUV coreanos
El diseño exterior es el primer gran diferenciador de los SUV, donde se nota que cada marca apunta a una personalidad completamente distinta.
El Kia Sportage adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca denominado “Opposites United” (Opuestos Unidos),influenciado por sus hermanos eléctricos de la línea EV.
Lo más llamativo en esta renovación es su imponente trompa: los faros ahora tienen un formato vertical con una firma luminosa en LED muy limpia, mientras que la clásica parrilla “Tiger Nose” (Nariz de Tigre) se fusiona de manera más integrada con las tomas de aire inferiores.
El resultado es un frontal que parece más ancho, sólido y sumamente futurista, que busca transmitir un estatus de alta gama.
En el caso del Hyundai Tucson sigue sosteniendo su concepto de “Parametric Dynamics” (Dinámica Paramétrica). De distingue por su parrilla delantera compuesta por elementos geométricos cromados oscuros que ocultan los faros de circulación diurna LED. Cuando el vehículo está apagado, los faros parecen parte de la grilla; al encenderse, el frente cobra vida como si fuera una estructura de cristales tallados. La Tucson se caracteriza por sus pliegues de carrocería sumamente marcados y angulosos, especialmente en los laterales.
La sensación que nos trasmiten los renovados SUV es que, mientras Sportage suavizó sus líneas en su último restyling, y se ve más sofisticada, Tucson tiene un look más agresivo y deportivo.
Detalles por dentro
Por dentro, ambos modelos tienen muy buena calidad percibida, sensación que percibimos con solo abrir las puertas de los SUV.
En el caso del Sportage, sobresale su doble pantalla integrada curva panorámica. La misma está compuesta por dos pantallas contiguas de 12,3 pulgadas (o hasta 12,4″ según versión): una para el instrumental digital detrás del volante y otra para el centro de infoentretenimiento.
Tiene una barra multimodo táctil que funciona como un panel digital dinámico que, con tocar un botón, cambia sus comandos físicos y digitales entre el climatizador y los accesos rápidos de la radio/GPS.
El diseño del volante del Kia llama la atención por sus líneas rectas.
Tucson, por su parte, apuesta por un diseño de consola tipo cascada que fluye de manera continua. Si bien también ofrece pantallas gemelas para el instrumental y la multimedia, su distribución está más integrada visualmente en el tablero.
En cuanto a la capacidad de carga y el espacio, son similares tanto para pasajeros como para bolsos.
Tucson ofrece una capacidad base que ronda los 539 a 620 litros (dependiendo de la presencia de baterías en su versión híbrida), mientras que Sportage se sitúa entre 543 a 591 litros. La diferencia es mínima, pero la habitabilidad trasera de ambas es excelente.
Motor híbrido o turbodiésel
Donde hay una estrategia totalmente opuesta es en el motor de cada SUV.
Las versiones de entrada de gama comparten el conocido motor aspirado 2.0 naftero de 154 CV acoplado a una caja automática de 6 marchas. Pero en el escalón más alto, sus estrategias cambian.
Hyundai decidió introducir el Tucson Ultimate Hybrid 4WD. Este modelo combina un motor naftero 1.6 Turbo de inyección directa (T-GDI) con un motor eléctrico de 47,7 kW alimentado por una batería de 1,49 kWh. Entrega una potencia combinada de 230 CV y un torque de 350 Nm. Al ser un híbrido convencional, se recarga solo mediante frenado regenerativo y desaceleración (no requiere enchufes).
En el caso de Kia, la versión tope de gama de la Sportage, denominada X-Line 4WD, viene equipada con un motor 2.0 Turbodiésel (CRDi). Entrega 183 CV y un torque de 416 Nm. Este bloque está asociado a una caja automática de 8 velocidades con convertidor de par y tracción integral permanente.
Para el cliente argentino que suele viajar tramos largos por las rutas del país o necesita fuerza de empuje constante sin sufrir la infraestructura de carga o el consumo de nafta a altas velocidades, el diésel sigue siendo un argumento de ventas imbatible y único en su categoría, donde casi todos sus competidores se pasaron a la nafta.
Precios y versiones en el mercado local
A la hora de pasar por el concesionario, las dos marcas posicionan sus productos de manera muy competitiva, aunque se debe tener en cuenta que hoy enfrentan a los rivales chinos.
Los precios son los siguientes:
- Kia Sportage EX 2.0 Nafta (154 CV) 2WD: u$s48.000
- Kia Sportage X-Line 2.0 Turbodiésel (183 CV) / 4WD 62.000
- Hyundai Tucson Safety 2.0 Nafta (154 CV) / 2WD 48.000
- Hyundai Tucson Ultimate 1.6 Turbo (180 CV) / 4WD 58.000
- Hyundai Tucson Ultimate Hybrid 1.6 Turbo Híbrido (230 CV) / 4WD 66.000
Kia ofrece una garantía de 5 años o 100.000 kilómetros. Hyundai, por su parte, respalda la Tucson con 3 años o 100.000 km. No obstante, para la variante Tucson Hybrid, Hyundai estira la cobertura del sistema híbrido y la batería a un total de 8 años o 160.000 km.
¿Qué auto SUV elegir entre Kia Sportage y Hyundai Tucson?
De acuerdo a nuestra experiencia con cada modelo, y teniendo en cuenta las diferentes opciones de motorización, la Hyundai Tucson es una buena opción para los recorridos urbanos y suburbanos cuando se trata de la híbrida. Es suave, consume muy poco combustible y tiene el gran plus del ahorro impositivo de patente en algunas ciudades. Es la opción más “tecnológica y ecológica”.
Elegir la Kia Sportage es una buena opción si sos un viajero frecuente de largas distancias, en el caso de la turbodiésel, con muy buen torque.
En prestaciones, calidad, diseño y andar, las dos están al mismo nivel, y en precio, es muy poca la diferencia en tope de gama.
Fuente: iProfesional