El director del Foro Vaca Muerta, Bruno Saltarelli, destacó el crecimiento de Añelo como polo de inversiones, el auge del desarrollo inmobiliario y los desafíos urbanos que acompañan la expansión de la actividad.

El desarrollo de Vaca Muerta continúa generando nuevas oportunidades de inversión que trascienden la producción de petróleo y gas. Uno de los principales ejemplos es el crecimiento de Añelo, que se consolidó como el epicentro operativo de la formación no convencional y como uno de los mercados con mayor dinamismo para el desarrollo inmobiliario, hotelero y de servicios.
Así lo explicó Bruno Saltarelli, director del Foro Vaca Muerta, quien aseguró que la expansión de la actividad energética comenzó a derramar sobre otros sectores de la economía. “Uno de los pueblos que empezó a crecer y que comenzó a convertirse en un epicentro importante es Añelo. Todo este proceso que ha generado Vaca Muerta empieza a impactar en muchas otras actividades y el real estate aparece como una oportunidad súper interesante”, afirmó.
Uno de los sectores que más creció es el inmobiliario. La llegada permanente de trabajadores vinculados a la industria petrolera incrementó la demanda de alojamiento, impulsando el desarrollo de edificios especialmente diseñados para recibir operarios y personal técnico.
“La oferta no es suficiente para la demanda actual que existe en términos de camas necesarias y de espacios para que duerman los operarios”, explicó Saltarelli. Además, remarcó que el modelo evolucionó con el paso de los años: “Hace un tiempo eran campamentos; hoy ya son proyectos edilicios donde los operarios no solo duermen, sino que además reciben servicios de hotelería”.
El ejecutivo destacó que desarrolladores de distintas provincias comenzaron a invertir en Añelo atraídos por la rentabilidad que ofrece un mercado impulsado por el crecimiento sostenido de Vaca Muerta y las perspectivas de expansión de la producción energética.
Sin embargo, consideró que el principal desafío ya no pasa únicamente por acompañar el crecimiento económico, sino por transformar ese desarrollo en una ciudad con infraestructura y servicios acordes a la nueva realidad demográfica.
“Hay un desafío bastante importante que es una incógnita en lo que va a suceder con Añelo”, sostuvo. Explicó que la localidad comenzó a incorporar nuevas propuestas gastronómicas, hoteleras, comerciales y de entretenimiento, buscando responder a las necesidades de una población que crece de manera constante.
Saltarelli señaló que el fuerte flujo migratorio hacia Neuquén y, particularmente hacia Añelo, muchas veces supera la capacidad de respuesta de la infraestructura existente. “La cantidad de gente que llega y la demanda que hay siempre supera la capacidad de reacción que uno puede tener”, indicó.
En ese contexto, aseguró que tanto el sector público como el privado trabajan para reducir esas brechas mediante inversiones en infraestructura, servicios y planificación urbana. “La cantidad de gente que está llegando día a día es muy grande, entonces la necesidad de ordenarlo hoy es el gran desafío de todo lo que está pasando”, afirmó.
Para el director del Foro Vaca Muerta, comprender la transformación que atraviesa la región resulta clave para quienes buscan invertir en uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina. En ese escenario, Añelo aparece no solo como el corazón operativo de Vaca Muerta, sino también como el principal laboratorio donde se pone a prueba el desafío de convertir un polo energético en una ciudad sostenible, preparada para acompañar el crecimiento de las próximas décadas.
Fuente: Info Energía