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En mayo se patentaron 647 eléctricos y 6.392 híbridos. El acumulado de enero a mayo marca 760% de crecimiento interanual para los eléctricos puros.

El mercado de vehículos eléctricos e híbridos en Argentina atraviesa una transformación sin precedentes. En mayo de 2026 se patentaron 647 autos eléctricos y 6.392 híbridos, según datos de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (DNRPA). Si bien los números representan caídas mensuales del 10,6% y el 8,5% respectivamente frente a abril —interrumpiendo una tendencia positiva—, la comparación interanual cuenta una historia completamente diferente: los eléctricos crecieron un 611% respecto a mayo de 2025, y los híbridos un 328,7%. Ningún otro segmento del mercado automotor argentino se expande a este ritmo.

El dato más llamativo surge del acumulado. Entre enero y mayo de 2026 se patentaron 3.011 vehículos eléctricos puros, contra una base muy baja de 2025, lo que arroja un crecimiento del 760,3% en cinco meses. En términos concretos, en mayo de 2026 se vendieron más de 20 unidades eléctricas por día en todo el país, frente a apenas 3 diarias en el mismo mes del año anterior. Los híbridos acumulan 31.592 unidades en lo que va del año, un 314,2% más que en el mismo período de 2025.

El fenómeno tiene un protagonista dominante: BYD. La marca china concentra más del 75% de las ventas de eléctricos puros en el país, con el BYD Dolphin Mini como el modelo más patentado del segmento. Entre enero y mayo se comercializaron más de 1.299 unidades de ese modelo solo en los primeros cuatro meses del año. Detrás de BYD aparecen BAIC, Geely, Great Wall, Renault y Peugeot, aunque con participaciones muy inferiores. En híbridos, Toyota mantiene su liderazgo histórico.

Los factores detrás del boom son múltiples. El Gobierno eliminó aranceles de importación para vehículos eléctricos de hasta 16.000 dólares, lo que permitió el desembarco masivo de marcas chinas con precios competitivos. El BYD Dolphin Mini, el modelo más popular, arranca en torno a los 25.000 dólares, mientras que el eléctrico más accesible del mercado —el JMEV Easy 3— se ubica cerca de los 18.900 dólares. Aun así, representan entre 75 y 115 salarios mínimos, lo que limita el acceso a sectores medios-altos.

La decisión de apertura arancelaria también tiene una lógica geopolítica: la mayor parte de los eléctricos importados provienen de China, socio comercial con el que Argentina ha ido construyendo vínculos más sólidos. Para el Gobierno, el crecimiento del segmento eléctrico también contribuye a reducir la dependencia de combustibles importados y a mejorar el perfil de la balanza energética.

El impacto sobre las estaciones de servicio es un tema cada vez más presente en la agenda del sector. Si bien los eléctricos siguen siendo un nicho pequeño dentro del mercado total —menos del 1% del parque automotor—, el ritmo de crecimiento del 600% anual obliga a los operadores a pensar en el mediano plazo. En algunos países de la región ya existen estaciones que ofrecen cargadores rápidos como servicio complementario. En Argentina, la infraestructura de carga pública es aún incipiente, pero organizaciones del sector empiezan a discutir regulaciones y estándares para la reconversión de los puntos de venta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Autoblog