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La crisis energética dejó en evidencia la falta de un plan para terminar las obras del Gasoducto Néstor Kirchner y la reversión del Gasoducto Norte.

Una de las incógnitas de los primeros días de la gestión de Javier Milei era qué iba a pasar con las obras de infraestructura que involucran al shale gas. La principal preocupación estaba puesta en lo que pasaría con la segunda etapa del Gasoducto Néstor Kirchner (GNK) y la reversión del Gasoducto Norte.

“Toda obra que caresca de urgencia será suspendida su ejecución o su proceso de licitación o se va a rever el estado en el qué esté. Todo lo urgente y necesario seguirá su curso”, afirmó en diciembre el vocero presidencial, Manuel Adorni.

Un gasoducto a medias

Sin embargo, la crisis energética que vivió el país dejó en evidencia la falta de planificación y el atraso que marca al GNK que transporta solo la mitad de su capacidad (11 Mm3) debido al atraso de sus obras.

El martes comenzó una ida y vuelta que generó temblores en Casa Rosada. Las miradas apuntaron contra el equipo del secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, y la Libertad Avanza buscó encontrar responsables externos por el error no forzado.

La premisa fue que el GNK no fue terminado a tiempo y se desmintió que no había demoras en los trabajos de las plantas compresoras debido a que se patearon los pagos a las empresas contratistas.

Nosotros vamos a terminar las obras que no terminó la gestión anterior, se inauguró algo que no estaba terminado y tenía que estar terminado antes”, se defendió el titular de la cartera energética en una entrevista radial.

Las alarmas se encendieron. La crisis fue tal que el Gobierno tuvo que salir de urgencia a comprarle un barco de GNL a Petrobras por 22 millones de dólares. Era eso o dejar sin gas a la industria y agudizar la falta de GNC en todo el país.

Una consulta que preveía la crisis

El panorama no es nuevo. En el informe de gestión que presentó el ahora exjefe de Gabinete, Nicolás Posse, el Gobierno nacional brindó detalles de la construcción y financiamiento del Gasoducto Néstor Kirchner y la reversión del Gasoducto del Norte.

La consulta del senador Pablo Blanco se basaba en la proximidad de la llegada del invierno y la “criticidad del abastecimiento de gas en particular para las provincias del centro y norte del país dada la reducción de importaciones desde Bolivia”.

La respuesta de Nación fue un aviso de la crisis que se podía vivir. “La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía informa que, todas las obras que componen la Reversión de Gasoducto Norte se encuentran adjudicadas, con diferentes estadios de avance; incluyendo la reversión de las plantas compresoras adjudicadas el pasado 12/4”, afirmó el documento.

En cuanto a la situación actual de cada contrato y plazo de ejecución se describió que comenzó el proceso de soldadura para el ramal La Carlota-Tío Pujio (100 kilómetros) y la fecha de su finalización es el 10 de agosto. Mientras que el ramal La Carlota-Tío Pujio (últimos 22,8 kilómetros más 61,5 kilómetros de Loops) está en proceso de movilización inicial y tiene fecha prevista de finalización para el 31 de agosto.

En cuanto a la reversión de las plantas compresoras tiene fecha prevista de finalización para el 15 de marzo de 2025 y 15 de junio de 2025.

“El proyecto se encuentra financiado en, aproximadamente, un 75% a través de un financiamiento otorgado, y parcialmente desembolsado hasta la fecha, por la CAF. El saldo a través de un préstamo financiero firmado entre Cammesa y ENARSA con fecha 20/7/2023”, subrayó el primer informe de gestión de Javier Milei.

Sobre la segunda etapa de la reversión del Gasoducto Norte se aclaró que “la finalización de dichas obras estará a cargo del sector privado. No está definido el cronograma de obra, ni la fecha prevista de licitación”.

El estado del GNK

En cuanto a los trabajos en el GNK, la Secretaría de Energía informó que el tramo Tratayén – Saliqueló está en ejecución y se encuentran finalizando las tareas en las plantas compresoras y cuya licencia de transporte está en cabeza de Enarsa. En datos de Chirillo, a diciembre de 2023, el avance físico de Tratayén era de 39% y Salliqueló era de 19%.

“Se informa que la operación y mantenimiento ya se encuentra adjudicada y en ejecución por parte de Transportadora de Gas de Sur, quien resultó ganadora del proceso licitatorio oportunamente realizado”, destacó el documento.

En tanto, Chirillo destacó que en diciembre las plantas compresoras de Tratayén y Salliqueló tenían 6 meses de demora y el gobierno anterior dejó deudas en los pagos. “No faltaban solo 40 millones de dólares para terminar la obra como dice el kirchnerismo sino 142 millones de dólares de los cuales este Gobierno ya pagó 80 millones”, aseveró el funcionario.

Asimismo, el informe de gestión detalló que la fecha para la puesta en marcha de las plantas compresoras es: el 29 de junio para la planta compresora Tratayén, el 29 de junio para la planta compresora Saliqueló y el 11 de agosto para la planta compresora Mercedes.

Chirillo afirmó que “nunca se paró la obra, no hay cuestiones ideológicas como dicen”, pero el cronograma de obras marca que los trabajos no estarán listos para este invierno sumado a la urgencia de conseguir GNL. El precio lo pondrá el mercado.

Fuente: Más energía