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El congelamiento de precios de combustibles por el gobierno nacional derivó en una baja de precios del barril doméstico, que quedó en 56 dólares hasta octubre. Sin embargo, las cuencas Cuyana y Neuquina tienen distintos valores.

En un contexto inflacionario latente, el precio del barril de petróleo en el país se fijó en 56 dólares desde agosto hasta fines de octubre. Forma parte de un acuerdo entre firmas, tras el congelamiento de combustibles que estableció el Gobierno Nacional y que podría ser más extenso de lo anunciado. La Cuenca Neuquina, con la producción clave de Vaca Muerta, refleja estos precios. Sin embargo, no es el caso de la Cuenca Cuyana.

El precio local despertó alarmas en empresas operadoras que venden el petróleo en el país. Se paga casi 40 dólares más barato que el precio Brent, el petróleo del Mar del Norte que es de referencia para Argentina y que alcanzó este miércoles los 93 dólares.

La Cuenca Neuquina parece tener cierta ventaja frente a otras respecto al precio doméstico. Es que la Cuenca Cuyana tiene un valor incluso menor por barril: «Estamos en el orden de los 50, 52 dólares”, señaló un alto ejecutivo de una empresa operadora en la región. Esto obliga a las empresas a «repensar las estrategias y objetivos» de producción, detalló.

Por lo general, la producción de esa región se paga menos que en la Cuenca Neuquina y en situaciones de coyuntura, como la del congelamiento, son las más perjudicadas. Además, se trata de desarrollos convencionales donde la mayor parte de lo que traen esos pozos a superficie es agua.

Además el comprador de esa producción suele ser el mismo y hay bastante oferta para una demanda que está prácticamente abastecida. Por esto es que no hay una competencia de precios, sino más bien una fijación.

Para las empresas multinacionales, que son actores claves en particular en el desarrollo de Vaca Muerta, la diferencia entre los precios de referencia internacional y el petróleo destinado al consumo interno «quita competitividad en los proyectos«, advirtieron en diálogos anteriores con Energía On.

El ministro de Economía, Sergio Massa, estableció algunos beneficios fiscales para las firmas involucradas en el acuerdo. Estas incluyen el aplazamiento de los impuestos a la exportación, un acceso más rápido al dólar y el alivio de algunos impuestos a la importación. Sin embargo, el panorama internacional parece augurar que el Brent llegará o incluso superará los 100 dólares el barril antes de fin de año.

Sumado a otros factores macroeconómicos, las empresas internacionales se encuentran con el desafío de asegurar rentabilidad en los proyectos que tienen en Argentina al momento de defenderlos en sus casas matrices.

En cuanto a la exportación de petróleo, aunque el precio termina siendo menor al Brent, porque se le aplican descuentos de calidad, retenciones y flete, no llega ni de cerca a los precios del interno. Así, la brecha se acrecienta cada vez más entre las formas de comercializar la producción del país.

 

Fuente: Rio negro