z.system

La UE aprueba un texto para que los aviones utilicen combustible verde por ley.

Los objetivos de “descarbonización” europeos han dado este miércoles un paso más con la aprobación por el pleno del Parlamento europeo del texto RefuelEU, que busca que los aviones, que llevan años en el punto de mira ecologista, utilicen combustibles considerados verdes. El texto ha logrado el apoyo de 518 eurodiputados, con 97 en contra y 8 abstenciones y será de aplicación a partir del 1 de enero de 2024, con algunas disposiciones aplazadas hasta el 1 de enero de 2025.

Los objetivos que se ha marcado la UE establecen que en 2050, el 70% del combustible utilizado los aviones sea considerado verde, una etiqueta que engloba combustibles sintéticos y biocombustibles avanzados, los que preceden de residuos como aceite de cocina usado, residuos agrícolas y forestales o algas. Se quedan fuera de esta calificación los combustibles elaborados a partir de cultivos aptos para piensos o alimentos. En cambio, queda también dentro de esta clasificación el hidrógeno.

El porcentaje de combustibles verdes en el depósito de los aviones irá ascendiendo paulatinamente a partir de 2025: ese año, tendrá que ser de al menos el 2% y crecerá cada cinco años. En 2030 tendrá que ser del 6%; en 2035, del 20%; en 2040, del 34%; en 2045, del 42% y finalmente del 70% en 2050.

Las aerolíneas han reaccionado a esta noticia señalando que los combustibles “sostenibles” (conocidos como SAF por sus siglas en inglés) son la “solución más eficaz en el corto plazo para avanzar en la descarbonización del transporte aéreo”.

Sin embargo, han recalcado dos obstáculos para los ambiciosos objetivos europeos: la escasísima producción, de momento (en 2019, según señala la Asociación de Líneas Aéreas , supuso sólo el 0,1 por ciento del carburante convencional) y su elevado precio, entre tres y seis veces superior al habitual. Como recordaban a LD hace unos meses desde la asociación, el combustible supone un 30% de los costes. Una situación que hará que previsiblemente, aunque los porcentajes sean pequeños en los primeros años, acaben finalmente impactando en los precios.

La asociación ha propuesto este miércoles que se incentive este tipo de combustibles favoreciendo su producción a escala: estiman que harían falta entre 30 y 40 plantas de producción de SAF en España para desarmonizar la aviación. Defienden asimismo que España podría beneficiarse de esta escalada de producción y citan un estudio de PwC sobre “los impactos ligados a la transición ecológica en el sector de la aviación” que estima que este combustible podría traer a España “56.000 millones de euros de PIB y 270.000 nuevos puestos de trabajo”.

La normativa aprobada este miércoles obliga, además, a crear una etiqueta a partir de 2025 que evalúe la huella de carbono por pasajero y la eficiencia de CO2 por kilómetro.

 

Fuente: Libre mercado