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En 2021, 360Energy y Genneia se unieron con el Comando Conjunto Antártico para desarrollar un parque solar y abastecer con energía renovable a Base Petrel

a Base Petrel es una de las 13 bases argentinas en la Antártida y se encuentra en el archipiélago Joinville, al pie del glaciar Rosamaría en la rada Petrel de la Isla Dundee, a unos 1.100 kilómetros al sur de Ushuaia. Esta base está volviendo a ser una base permanente (con presencia humana todo el año) gracias al proyecto de restauración que lleva adelante el Comando Conjunto Antártico.

La Base Antártica Petrel fue fundada el 22 de febrero de 1967 como base naval de ocupación permanente. En 1976, la dotación tuvo que replegarse debido a un incendio que destruyó por completo la casa alojamiento principal.

Desde esa fecha hasta la actualidad, se ha mantenido como base temporal albergando grupos de trabajo de verano y científicos que llevaron adelante tareas de investigación en ese sector de la Península Antártica. A inicios del 2000 se retomaron los estudios tendientes a la reactivación de la base como centro logístico, tomándose la decisión de avanzar en ellos durante el 2020. En la Campaña Antártica 2021/2022 la base Petrel, luego de casi 44 años como base de verano, pasó a ser permanente iniciándose las tareas para su reactivación y transformación integral.

Energía renovable para la Antártida

 

En el marco del proyecto de restauración, hacia fines del 2021, dos empresas líderes en la generación de energías limpias como 360Energy y Genneia se unieron con el Comando Conjunto Antártico Argentino con el objetivo de desarrollar un parque solar para abastecer con energía renovable a la Base Petrel.

Recientemente, ha comenzado la construcción de las bases de hormigón que sostienen las estructuras del Parque, diseñadas para resistir a los vientos fuertes de la zona (+200 km/h) y el montaje de los primeros paneles fotovoltaicos. El Parque posee una superficie de 800 m2 y cuenta con 200 paneles fotovoltaicos policristalinos que dotarán a la Base de una potencia próxima a los 50 KW.

El personal del Comando Conjunto Antártico es el encargado del montaje del parque solar con el apoyo y supervisión de los ingenieros de 360Energy y Genneia, previendo que en breve se inicien los trabajos de conexión eléctrica y posterior conexión con la red que actualmente tiene la Base con grupos electrógenos impulsado por combustibles fósiles.

 

“Si bien aún no está terminada la instalación del parque, se puede estimar que la inversión superará los u$s100.000”, dice Javier Gort, responsable de relaciones institucionales de Genneia, compañía que provee soluciones energéticas sustentables.

El objetivo del proyecto es generar energía limpia para equipar y abastecer el consumo anual de la futura dotación permanente de la Base, la cual se encuentra en proceso de reactivación por parte del Comando Antártico como un futuro polo logístico en la región.

“En la actualidad, la Base Petrel genera energía a partir de combustibles fósiles, y con este proyecto se ayudará al cambio de la matriz energética en esta base Antártica ahorrando combustible y reduciendo el costo de los gastos logísticos. La intención es demostrar que el abastecimiento de la demanda de energía con un parque solar fotovoltaico en una región como la Antártida es posible a pesar de la latitud y las condiciones climáticas del lugar. Y finalmente demostrar que, cuando hay un objetivo en común el trabajo entre empresas privadas y el Estado es posible”, explica Juan Pablo Alagia, gerente de Ingeniería y Desarrollos de 360 Energy, empresa del sector solar fotovoltaico.

Respecto a los obstáculos del proyecto, Gort desarrolla: “En primer lugar, el emplazamiento proyectado inicialmente se debió modificar como consecuencia de replanteos en el sitio. En segundo lugar, se debió realizar un ensayo en el diseño del acople eléctrico a la infraestructura existente, y dicho ensayo se efectuó en laboratorio porque los grupos electrógenos preexistentes no eran automáticos. Finalmente, durante la etapa de construcción, nos encontramos que el hormigonado a bajas temperaturas demandaba tiempos superiores a los previstos”.

En relación al impacto que puede tener la iniciativa Alagia señala: “Este proyecto evitará emisiones de Co2 a la atmósfera al reducir el consumo de gas oil antártico, un combustible especial por la temperatura ambiente donde se lo utiliza. De igual modo, se evitarán gastos vinculados con la logística de traslado de este combustible líquido (gas oil antártico) desde el continente. En tanto que no será necesario el traslado de este combustible, se disminuirá la posibilidad de derrames de combustible líquido y contaminante. El proyecto de Base Petrel será el mayor proyecto solar de todas las bases antárticas y permitirá cubrir hasta un 40% de los consumos eléctricos anuales de esta base”.

La Ley 27.191 señala que a fines del año 2023 el 18% del consumo de energía en el país debe ser de fuentes renovables y para 2025 el 20%. En 2022, el consumo de renovables fue del 13,9 por ciento.

 

“El principal límite que enfrenta hoy un mayor despliegue de la generación renovable es la capacidad de transporte remanente en el sistema eléctrico. Para lograr estos objetivos se necesita inversiones del Estado en líneas eléctricas de alta tensión para permitir transportar la energía generada hacia los grandes centros de consumo”, dice Gort al ser consultado por políticas públicas que contribuirían a impulsar más proyectos de estas dimensiones.

Y Alagia agrega: “Argentina enfrenta un escenario donde las presiones internacionales por acelerar la transición energética serán crecientes. Comenzarán a ser más frecuentes las barreras comerciales verdes y la eficiencia y penetración renovable serán vectores de competitividad para la economía y de atracción de inversiones. Hoy está la demanda en el mercado, hay acceso a financiamiento, pero continúan las dificultades para importar los componentes tecnológicos extranjeros imprescindibles”.

 

Fuente: Iprofesional