z.system

La iniciativa propone prohibir, a partir de 2032, la circulación en la ciudad de colectivos, taxis y remises que funcionen a nafta, diesel u otro combustible que no provenga de energías renovables o amigables con el medioambiente

El concejal Romeo Benzo (foto) propuso que el transporte público y semipúblico de pasajeros de la ciudad inicie la transición hacia el uso de energías renovables o amigables con el medioambiente para funcionar. La propuesta la formuló a través de un proyecto de ordenanza denominado “Transición hacia la movilidad eléctrica del transporte público de pasajeros”, que fue presentado por el bloque Vamos Villa María en el Concejo Deliberante.

La iniciativa plantea prohibir, a partir de 2032, la circulación en la ciudad de vehículos de transporte público y semipúblico de pasajeros (colectivos, taxis, remises, etc.), que funcionen a nafta, diesel u otro combustible que no provenga de energías renovables o amigables con el medioambiente. De esa manera, a partir de esa fecha, solo podrán circular aquellos que utilicen combustibles  que provengan de fuentes de energía renovables o eléctricos, híbridos, a hidrógeno u otro combustible no fósil.

El proyecto propone iniciar un período experimental para que los móviles afectados al servicio público de transporte, pasen a funcionar con energías renovables, lo que permitirá hacer pruebas con la circulación de distintos tipos de vehículos, llamados “experimentales” hasta el cumplimiento del plazo antes referido.

Se podrá extender la autorización para circular a los vehículos que funcionen con combustibles fósiles hasta 2033 inclusive, para eso deberán solicitar una autorización de circulación ante la autoridad de aplicación que designe el Ejecutivo de Villa María. Solo por razones técnicas o económicas que impidan la culminación del período experimental de los automóviles afectados al transporte público y semipúblico en el plazo previsto, podrán solicitar la prórroga, que solo contemplará un año.  El permiso para poder circular tendrá un costo de 300 Unidades Fijas mensuales por vehículo mientras dure dicho permiso, cuya finalización será indefectiblemente el 31 de diciembre de 2033.

Finalmente, la iniciativa contempla que el Gobierno municipal podrá otorgar o gestionar créditos subvencionados y a largo plazo, para permitir, facilitar o ayudar a la renovación del parque automotor que funcione con energías renovables. También dice que la autoridad de aplicación implementará, además de la prohibición para circular, las sanciones correspondientes sobre aquellos vehículos que no hagan la transición.

Fundamentos

“La naturaleza tarda millones de años en recuperarse de los efectos catastróficos de los combustibles fósiles. Debido a esto, tanto el transporte eléctrico y otras alternativas se han convertido en uno de los caminos más prometedores hacia la sostenibilidad ambiental”, explicó Benzo en los fundamentos.

“La ONU solicitó a los países latinoamericanos que implementen el uso de vehículos eléctricos, ya que por el uso de vehículos convencionales la situación medioambiental empeorará, pudiéndose llegar a un colapso de las infraestructuras y un aumento proporcional de las emisiones contaminantes”, agregó.

“En la actualidad, gran parte del sistema de transporte es alimentado por combustible fósil, que genera más daños que beneficios. Entre los muchos perjuicios que trae su uso se encuentran la contaminación por la quema de combustible fósil, que causa 4,5 millones de muertes anuales en el mundo; el crecimiento del efecto invernadero, debido a la duplicación de emisiones de dióxido de carbono, desde principios del siglo XX, entre otras cosas”, precisó.

“Este organismo, mediante investigaciones, dedujo, a modo de ejemplo, que si la flota de colectivos y taxis de 22 ciudades latinoamericanas es reemplazada por vehículos eléctricos, para el 2030 se habrían ahorrado alrededor de 64 mil millones de dólares, se reducirían en 300 millones de toneladas de CO2 emitidas, y se evitaría la muerte prematura de alrededor de 36 mil personas. Por lo tanto, sería adecuado que nuestra ciudad, decida ir por ese camino recomendado”, apuntó.

“La llegada del transporte eléctrico supone tanto la mejora de la eficiencia energética como la disminución de las emisiones locales de gases de efecto invernadero y gases tóxicos”, indicó, y mencionó entre las ventajas evitar la acumulación de millones de toneladas de dióxido de carbono, mejorar la calidad de vida y la salud de las personas.

“Muchas ciudades y o países están abandonando los vehículos contaminantes y yendo a energías más limpias y amigables con el medioambiente. Nuestra ciudad y sus habitantes necesitan sumarse a estos cambios beneficiosos, con un camino gradual hacia ese cambio, que permitirá adaptación, pruebas y mejoras”, concluyó.

 

Fuente: El diario cba