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La compañía llevará a cabo investigaciones para desarrollar una nueva generación de combustibles con el objetivo puesto en alcanzar una sociedad neutra en carbono.

En el 2020 y en plena pandemia, Toyota le confirmó al presidente Alberto Fernández inversiones por u$s400 millones para incrementar, a través de la empresa Sales de Jujuy, la producción de carbonato de litio que destinará a la fabricación de baterías.

La iniciativa se vincula con el objetivo de la automotriz japonesa de profundizar su presencia en el segmento de vehículos “verdes” a partir de sus diferentes tecnologías de motorización con las que se propone alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2050.

Toyota tiene el objetivo de profundizar su presencia en el segmento de vehículos “verdes”.

En este marco, la compañía trajo al país cuatro vehículos eléctricos híbridos, híbridos enchufables, a batería e hidrógeno que serán utilizados para difundir su enfoque para reducir las emisiones de CO2 de acuerdo a las necesidades de sus clientes y su contexto.

De hecho, Toyota comercializa modelos híbridos en la Argentina desde el 2009 y su enfoque es avanzar hacia la movilidad sustentable, vinculada con los problemas que causa el calentamiento global que obliga a reducir emisiones lo máximo posible.

Para Toyota, el enfoque para lograrlo no se centra una sola tecnología sino en enfoques diversos, de acuerdo al país donde se encuentre su sucursal.

En el caso de Argentina, donde la infraestructura de generación y distribución eléctrica está sobreexigida y la matriz energética todavía depende en gran medida de los hidrocarburos, apuesta a los híbridos como una solución accesible y práctica.

Toyota comercializa modelos híbridos en la Argentina desde el 2009.

De hecho, es actualmente líder del mercado, donde el 88% de los vehículos electrificados vendidos durante el 2021 fueron producidos por la automotriz. Aproximadamente uno de cada tres Corolla y Corolla Cross comercializados en Argentina son híbridos, con un fuerte impacto en la reducción de emisiones.

Las ventas de ambos modelos en 2021 arrojaron un ahorro estimado en 3.864 toneladas de CO2, equivalente a la absorción de carbono de 38 hectáreas de árboles maduros.

Desde la compañía explican que el compromiso con la neutralidad de carbono comprende a todas las operaciones y a toda la vida útil de sus vehículos. Es decir, desde el abastecimiento de materiales y la fabricación hasta el reciclado y disposición final.

Desde 2020, la planta industrial de Toyota en Zárate opera con energía eléctrica 100% renovable y este año certificó la norma ISO 50001 para una gestión energética eficiente.

La planta industrial de Toyota en Zárate opera con energía eléctrica 100% renovable.

Ahora, la compañía da un paso más hacia el cuidado del medio ambiente a partir de una asociación con otras cinco empresas para promover la innovación en bioetanol.

El acuerdo fue suscripto con ENEOS; Suzuki; Subaru; Daihatsu y Tsusho, que acaban de crear la Asociación para la Investigación en Innovación de Biomasa para Combustibles Vehiculares de Próxima Generación.

Se trata de una entidad cuyos objetivos son los de promoverán la producción eficiente de bioetanol mediante la circulación optimizada de hidrógeno, oxígeno y CO2.

La flamante asociación promueve la investigación tecnológica sobre el uso de la biomasa, así como la producción eficiente de bioetanol para desarrollar una nueva generación de combustibles para automóviles.

Además de generar empleo en la cadena de valor agroindustrial, este tipo de combustible tiene potencial para compensar y reabsorber las emisiones que se producen durante la conducción.

A partir de la fotosíntesis, las plantas fijan carbono del ambiente, generando un ciclo virtuoso para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero: en comparación con la nafta, las emisiones de CO2 son hasta un 90% más bajas.

Toyota busca reducir las emisiones de la movilidad y en el desafío de alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2050.

Según la empresa, el cambio no afecta a la capacidad del vehículo de funcionar con diésel estándar: puede usar cualquiera de los dos combustibles de forma habitual.

Además, este tipo de combustibles, así como el bioetanol o los combustibles sintéticos, son claves en el camino de Toyota para reducir las emisiones de la movilidad y en el desafío de alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2050.

De esta forma, las áreas de investigación en las cuales se centrará la nueva asociación son:

  • 1) Sistemas eficientes de producción de etanol para mejorar la tecnología de producción para que el combustible de bioetanol de segunda generación no compita con la alimentación. La Asociación construirá y explotará instalaciones de producción para detectar problemas, explorar soluciones y estudiar formas para mejorar la eficiencia.
  • 2) Oxígeno como subproducto y captura de CO2 mediante estudios para aprovechar la alta concentración de oxígeno generado como subproducto durante la producción de hidrógeno, así como el CO2 generado durante la producción de bioetanol.
  • 3) Funcionamiento eficiente del sistema en su conjunto, incluido el aprovechamiento del combustible para lo cual se analizarán los problemas asociados al uso de bioetanol como combustible para automóviles y otros vehículos.
  • 4) También se estudiarán fórmulas modelo para generar predicciones de los volúmenes de producción necesarios, tanto de materias primas de combustible.
  • 5) Métodos eficientes de producción de cultivos mediante el desarrollo de un sistema que proponga métodos de cultivo para maximizar la producción y optimizar la composición de los cultivos para asegurar la disponibilidad de materias primas. Buscará mejorar la precisión de las producciones de las cosechas mediante estudios de la composición del suelo y otros métodos.

Modelos a seguir

La nueva entidad basará sus proyectos en los antecedentes de Toyota en Brasil, donde lidera el desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas a los biocombustibles y en el 2019 lanzó el primer híbrido Flex de la historia.

El país vecino es considerado por Toyota como uno de los mercados con mayor desarrollo en biocombustibles del mundo, gracias al aprovechamiento de la caña de azúcar. En sus plantas de Indaiatuba y Sorocaba, Toyota Brasil produce Corolla y Corolla Cross Hybrid, los únicos híbridos fabricados en América Latina.

Ambas plantas son además el origen de los híbridos que comercializa Toyota en Argentina, donde la marca lidera el mercado de vehículos electrificados con alrededor del 90% de las ventas.

Algo similar hizo en Europa, donde acaba de anunciar que su gama diésel será compatible con el combustible renovable HVO100, producido a partir de aceites vegetales.

Toyota en Brasil lidera el desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas a los biocombustibles.

“Para cubrir las necesidades de distintas personas y regiones alrededor del mundo y al mismo tiempo alcanzar la neutralidad de carbono, es crucial ofrecer distintas opciones energéticas”, dice un comunicado difundido por la automotriz japonesa para promocionar su acuerdo estratégico.

El informe recuerda que el hidrógeno y los combustibles sintéticos a base de energías renovables, así como el bioetanol, que puede reducir las emisiones de CO2 a través de la fotosíntesis en las plantas, son opciones prometedoras.

De hecho, su eficacia ha sido confirmada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). “No obstante, es esencial clarificar inquietudes y encontrar soluciones para su implementación social en torno de las emisiones de CO2, los procesos de manufactura y la obtención de las materias primas para su producción”, explica la nota.

 

Fuente: Economia sustentable