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Ante la falta de acuerdo, el Banco Central publicará una norma para evitar la falta de dólares para la compra de insumos y autos producidos en el exterior

Mientras el sector sufre la crisis de desabastecimiento de gasoil y la falta de producción de neumáticos por un conflicto gremial, las automotrices están a punto de conocer las medidas que definió el Gobierno para la importación de autopartes. Tendrá consecuencias directas en las terminales que, a partir de esa normativa, tendrán que hacerse cargo aportar los dólares necesarios para que sus proveedores compren autopartes en el exterior.

La decisión será anunciada mediante una resolución que publicará el Banco Central de la República Argentina (BCRA) el próximo jueves. Las autoridades consideran que se trata de una medida necesaria para evitar un posible desabastecimiento de autopartes, teniendo en cuenta que el stock local estaría a punto de agotarse y de que el BCRA no tendría intenciones de flexibilizar las trabas al acceso a divisas para la producción.

De este modo se daría por finalizado el conflicto con las automotrices por la falta de dólares para importar y el Central mantendrá intacto su objetivo de acumulación de reservas.

No está claro si el acuerdo terminará siendo aceptado por las automotrices “por convencimiento” o porque “no queda otra alternativa” tras haber fracasado el pedido de protección hecho al Ministerio de Desarrollo Productivo para evitar el pedido del Central.

Mucho menos, luego de la salida de Matías Kulfas de ese ministerio y el desembarco de Daniel Scioli como su reemplazante, teniendo en cuenta que el ex embajador argentino en Brasil no tuvo tiempo de estudiar un conflicto que el Gobierno necesita resolver con urgencia.

Los empresarios del sector le pedían al titular de Desarrollo Productivo que sea el garante para que se mantenga el compromiso firmado a principios de año entre Adefa, el Central y el Gobierno para incluir los envíos incrementales del sector en el esquema de cero por ciento de derechos de exportación, con el fin de lograr mejores condiciones para el comercio exterior del sector automotor.

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Las automotrices están a punto de conocer las medidas que definió el Gobierno para la importación de autopartes

El Gobierno obligará a las automotrices a financiar las importaciones de piezas

Hasta el momento no se saben cuáles serán los lineamientos de la resolución que publicará la entidad financiera que preside Miguel Pesce, aunque entre las empresas existen dudas sobre la aplicación real de las medidas.

Los fabricantes de autos vienen advirtiendo que si el pedido se transforma en una medida concreta no habrá chances de mantener los proyectos y, por el contrario, habrá paradas de fábricas y, por ende suspensión de personal.

De hecho, el caso fue debatido hace dos semanas en una cumbre de la que participaron los CEOs de General Motors; Fiat; Toyota; Ford; Iveco; Mercedes Benz; FCAA Automobiles Argentina; Mercedes Benz; Honda y Nissan, entre otras terminales.

La sede del debate fue la oficina que la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), ocupa en el piso 7 del edificio ubicado en la calle Viamonte 1133 de Capital Federal.

Luego de ese encuentro, el Central tomó la determinación de avanzar en soledad con las medidas ya que no tuvo una respuesta clara de parte de las automotrices para poner en marcha el sistema que, según la autoridad monetaria oficial, permitirá descomprimir la falta de autopiezas extranjeras y la importación de autos que no se fabrican en la Argentina.

De hecho, en varios diálogos que mantuvo con ejecutivos del sector, el propio Pesce fue contundente en su reclamo y les comunicó que no deberían tener problemas para conseguir financiamiento a 180 días, o que las extranjeras posterguen giros de divisas a sus casas matrices y utilicen ese dinero para auxiliar a las autopartistas.

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La idea es que sean los dólares de las terminales los que se usen para pagar esas compras en el exterior

Dólares de las terminales para pagar esas compras

La idea es que sean los dólares de las terminales los que se usen para pagar esas compras en el exterior y se normalice la situación de faltante que se está dando desde que comenzó junio y que amenaza con terminar con el stock, lo cual si sucede y las importaciones siguen trabadas, terminará por frenar la producción automotriz.

Un escenario que ni el Gobierno ni las empresas desean con una pequeña diferencia. Si esto sucede, las autoridades nacionales no quieren ser las responsables y por ese motivo apuran la publicación de la norma del Central. Es decir, para trasladar la responsabilidad a las automotrices.

Una suerte de mecanismo de coerción para que las terminales acepten ampliar el financiamiento de los autos finales que importan, lo cual permitiría liberar divisas para que incrementen las importaciones las autopartistas.

De esa manera, podrán responder a un crecimiento de 23% de la producción de unidades registrado en lo que va del año, cuando el sector mostró también una estabilización en los incrementos debido a una buena base de comparación.

El último panorama económico elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), muestra que en la medición desestacionalizada, registró en marzo una expansión del 13,3% con respecto a febrero.

Crecimiento, traccionado por el alza de las exportaciones

De acuerdo al informe, el crecimiento viene siendo traccionado por el alza de las exportaciones que crecieron un 10% en promedio, con Brasil siendo el principal destino con una suba interanual de 17,7%. También aumentaron las ventas al mercado interno que marcaron una expansión del 8,1%.

Según la UIA, los datos adelantados de abril registraron una nueva expansión en la producción del 49,5% que, de todos modos, se compara con una baja base de comparación producto del impacto del Covid-19 durante el segundo trimestre del 2021 y también el conflicto en el puerto de Buenos Aires, que afectó la producción de varias terminales.

A partir de estos datos es que surge la necesidad de consensuar una solución al pedido del BCRA para que financien el equivalente al incremento de las importaciones de las autopartistas, para responder a ese crecimiento de la producción.

En el sector, aseguran que la medida tendrá un impacto cercano a los u$s150 millones que deberían aportar pero por un plazo determinado para abrir el ingreso de autos fabricados en el exterior.

En términos técnicos, las terminales extranjeras con operaciones locales deberían incrementar el financiamiento a seis meses con sus casas matrices.

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Tanto Adefa como las cámaras que agrupan a los autopartistas y los gremios reclamaron una salida para la falta de dólares

Liberar las restricciones

Sin embargo, resta saber si las autoridades del Central flexibilizarán la restricción cambiaria a los autopartistas para poder poner en marcha el plan que permita estirar los pagos a 180 días para que su instrumentación sea exitosa.

Ocurre que actualmente se encuentra vigente la norma que establece topes sobre las importaciones, incluso de insumos para la producción que es de un 5% superior a los dólares adquiridos en el 2021 o un 70% mayor a los solicitados un año antes.

Es decir que para que el supuesto acuerdo se pueda implementar el Central deberá excluir a las proveedoras de autopartes de esta reglamentación.

Amenaza de desabastecimiento

A principios de mayo, tanto Adefa como las cámaras que agrupan a los autopartistas y los gremios reclamaron una salida para la falta de dólares para importar piezas para fabricar autos de exportación.

Los tres sectores firmaron una carta que enviaron a Pesce y desde la cual transmitieron “preocupación por la demora en dar respuesta a nuestro planteo con relación al impacto de la comunicación de la referencia en el abastecimiento necesario para la fabricación de la cadena de la industria automotriz”.

 

Fuente: Iprofesional