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El grupo Iraola, que fabrica además Bajaj, Kymco, Corven Motos y Mondial, lanzó un nuevo modelo para el segmento premium y anticipó los planes para 2022

La pandemia aceleró el proceso de venta de motos que ya venía tomando ritmo hace un tiempo atrás en el país, logrando en el año un aumento en los patentamientos que supera el 40 por ciento.

Esta tendencia está acompañada por una industria que, a diferencia de la automotriz, cuenta con un stock al día de unidades de diferentes segmentos, ya que muchos de los modelos que más se venden son de fabricación local.

En este escenario, el Grupo Iraola, fabricante de Kawasaki, Bajaj, Kymco, Corven Motos y Mondial, presentó en el mercado local el regreso de una leyenda: la Kawasaki KLR 650, un modelo que revive lo mejor del mundo Adventure, una categoría de motos que también merece un capítulo aparte por el crecimiento en ventas y jugadores que está teniendo.

Leandro Iraola, CEO del grupo, fue quien abrió la presentación contextualizando el mercado actual. “Es un año de mucho trabajo, y aún con una economía complicada, se ve positivo”, dijo. En el grupo tienen más de 1000 personas trabajando, 450 sumadas recientemente por la incursión en la industria de camiones, autos y autopartes que están teniendo y la ampliación de sus plantas.

“Hoy estamos lanzando la KLR 650 que por primera vez se fabrica en una planta fuera de Japón que no es exclusiva de la marca, porque hasta ahora solo se producía en fábricas de Kawasaki, lo que muestra la confianza que tuvieron en el grupo“, agregó el directivo.

La empresa, que dio sus primeros pasos en 1969, también fue clave para que avance en el mercado local el tratamiento y sanción de la Ley de Motos, la cual favoreció la producción local. “Logramos ensamblar varios modelos y es muy importante todo el avance que hemos dado, porque ahora estamos en igualdad de condiciones para fabricar en comparación con otros mercados en tema aranceles”, explicó.

En este sentido, recordó que entre un 9 y un 12% de la integración de las motos es local, suficiente para que el plan sea exitoso y genere puestos de trabajo.

El mercado futuro

La llegada de este modelo se da en un mercado en crecimiento, tanto por la demanda de los usuarios que encontraron en la moto un medio de movilidad más ágil, como por la pandemia, que impulsó los medios individuales de transporte.

Para acompañar el crecimiento, el grupo invertirá u$s18 millones para mejorar sus plantas de Venado Tuerto. Allí también se fabrica la Versys 300, Ninja 400 y Z400, y cuenta con planes de producir cada vez más modelos localmente; y la de Moreno.

En este sentido Ariel Ugerman, gerente Comercial del grupo, explicó que la moto se convirtió en una solución de movilidad muy racional. “Este año está creciendo un 45% y en 2022 subirá un 20% más. En números, se estima que este año se llegará a las 390.000 unidades, mientras que para 2022, se proyectan unas 550.000″.

También hay una gran evolución en el mercado de alta gama, y Kawasaki creció con una participación del 34% en 2021. El segmento Adventure, por su parte, se incrementó del 30 al 50% en tres años. Y con la marca desarrollan otros negocios de Jet Sky, UTV y ATV.

“Desde 2018 cuando tomamos la marca, en volumen total tenía 600 unidades, llegando hoy a 2.453 unidades. Duplicamos el volumen gracias a varios pilares, desde el industrial y comercial”, explicó el directivo.

También se apoyan en los socios estratégicos, que son los concesionarios, y la financiación, ya que ofrecen planes de 12 y 18 cuotas sin interés.

En cuanto al 2022 y la oferta, un tema clave en varios sectores, Ugerman sostiene que la situación no es tan complicada porque con la Ley de la Moto hace que el mercado integre más piezas locales y se asegura el flujo de abastecimiento durante el año.

“Lo que nos pasó es que la demonda explotó, entonces a veces, en difícil tener previsibilidad en4 todos los segmentos, pero no es tan característico que haya sobreprecios”, comentó.

Por otro lado, también advirtió que apareció un nuevo cliente que empezó a elegir la moto para diversión, porque no pudo viajar tanto y entonces aprovechó para realizar otro tipo de actividades.

 

 

Fuente: Iprofesional