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Desde la cumbre de Glasgow, el presidente de la empresa estatal IEASA, Agustín Gerez, explicó la iniciativa de hidrógeno verde que se llevará a cabo en la ciudad puerto de la Provincia de Buenos Aires. Detalles del inmenso parque frente al mar propulsado por energía eólica

Agustín Gerez, presidente de Integración Energética Argentina (IEASA), ex Enarsa, participa de la Cumbre mundial del Clima COP26, en Glasgow, Escocia, y aseguró que la Argentina tiene para ofrecer al mundo la exportación de energías limpias como un aporte contra el cambio climático y a la vez, señaló que esto puede generar un “beneficio” económico al país.

“Lo que nosotros le podemos ofrecer al mundo en materia de recursos naturales para que nuestra economía se vea beneficiada es la exportación de gas que no es completamente limpia, pero es más limpia que, por ejemplo, el carbono o los combustibles líquidos. Además, dentro de las llamadas energías renovables se está desarrollando el hidrógeno verde de manera que la energía eólica y solar también es exportable. Esa exportación tiene que generarle un beneficio a la Argentina y ese beneficio también se traducirá en algo bueno para la población”, manifestó Gerez en declaraciones al programa Ruleta Rusa de Nancy Pazos (Rock & Pop).

Argentina recordó Gerez es un “acreedor ambiental” de los países más desarrollados, porque produce una escasa proporción de los gases de efecto invernadero que se lanzan a la atmósfera y provocan el cambio climático. “Hay 10 países que concentran el 70% de los gases entre los que se encuentran Alemania, Rusia, EEUU, India, China”, entre otros. Tenemos que empezar a ver qué nos ofrecen todas estas naciones para comprender lo que será la transición climática y la energética hacia un mundo más sostenible”.

Proyecto en Bahía Blanca

El cambio más “ideal y sostenible”, agregó Gerez sería “el de las energías renovables, pero el gran problema que tenemos es que esas energías renovables todavía son caras. Por eso hay que hablar de justicia social cuando hablamos de cambio climático”. No podemos someter a nuestra población a que tenga que pagar energía solar o eólica que es más cara para cumplir con los compromisos ambientales que nos están imponiendo aquellos que concentran el 70% de las emisiones”, explicó.

Sobre los principales rasgos del proyecto de hidrógeno verde en el que está avanzando la compañía estatal (IEASA), ex Enarsa, en la zona de Bahía Blanca, junto con el instituto alemán Fraunhofer, Gerez precisó que será el primer plan de esta tecnología a gran escala del país. La producción se desarrollará a través de la generación de energía eólica en un parque de 200 MW de potencia ubicado frente al mar.

Se trata de uno de los aportes que puede ofrecer Argentina al mundo para detener el cambio climático, ya que “a nivel mundial, se enmarca en el cumplimiento del Acuerdo de Paris” es decir que permitirá avanzar en la “descarbonización, que va a ser una herramienta de negocios, y no sólo para poder vivir en un mundo saludable”.

“Otro objetivo que tenemos es que se empieza a materializar la posibilidad de exportar energías renovables, en donde la Argentina es muy competitiva porque tiene de los mejores prospectos solares y eólicos del mundo entero. La posibilidad de exportar energías renovables a través del amoníaco verde puede llegar a ser muy interesante para todos los actores de la industria energética. Se podría llegar a hablar de un pequeño nuevo polo exportador en virtud de cómo se vaya desarrollando esto a nivel global”, reveló.

Al detallar en qué se basa el proyecto de hidrógeno verde, Gerez recordó que en “2012, cuando se nacionaliza YPF, se sabía que existía Vaca Muerta, pero nadie la desarrollaba porque nadie la conocía. Los primeros pozos que hace YPF, que fueron muy costosos para lo que es hoy la industria, fueron los que permitieron el desarrollo masivo posterior. Lo que queremos hacer con el proyecto de hidrógeno verde es similar a lo que sucedió en esa primera etapa de Vaca Muerta: el Estado presente en una primera instancia dándole impulso a un sector que parece desconocido”, remarcó.

Según cálculos que se hace en el sector eólico, un parque de 200 MW podría demandar una inversión de 300 millones de dólares (EFE/Alberto Valdes/Archivo)
Según cálculos que se hace en el sector eólico, un parque de 200 MW podría demandar una inversión de 300 millones de dólares (EFE/Alberto Valdes/Archivo)

Para llevarlo a cabo, la iniciativa de hidrógeno verde IEASA firmó ayer un acuerdo con el instituto alemán Fraunhofer. La entidad europea hará un desarrollo técnico y económico del proyecto, que estará ubicado cerca de Bahía Blanca. IEASA participará en los procesos de análisis, durante el cual habrá una “importante transferencia de conocimiento”, explicó Gerez.

El hidrógeno verde será a partir de un parque de generación eólica de 200 MW en un predio propio que IEASA tiene cerca de Bahía Blanca. Son 200 hectáreas con 2,5 kilómetros frente al mar. Según cálculos que se hace en el sector eólico, un parque de 200 MW podría demandar una inversión de 300 millones de dólares.

“Un objetivo que tenemos es que se empiece a materializar la posibilidad de exportar energías renovables, en donde la Argentina es muy competitiva”, insistió el presidente de IEASA.

Respecto de las características de la iniciativa, Gerez explicó que el de Bahía Blanca será “un parque eólico de 200 MW, en una primera etapa dedicado exclusivamente a la producción de hidrógeno verde. La idea es que no se conecte a la red de transporte de energía, sino que esté directamente vinculado a la producción de hidrógeno a través de su conexión con los electrolizadores (un aparato que permite producir hidrógeno mediante un proceso químico)”.

El estudio técnico y económico, lo va a llevar adelante el instituto Fraunhofer, ”esto significa que nos va a decir qué tecnología tenemos que usar, cuánto cuesta y dónde está disponible. Esto es central porque hoy en la industria de los electrolizadores la oferta es menor a la demanda porque está en reciente crecimiento a escala. Además, nos va a identificar quiénes podrían ser nuestros potenciales compradores del hidrógeno dentro de la industria local”, subrayó.

"Nuestra idea es que la industria empiece a sustituir parte de ese hidrógeno que ya utiliza por hidrógeno verde", dijo (EFE/ Mario Arturo Martínez/Archivo)
“Nuestra idea es que la industria empiece a sustituir parte de ese hidrógeno que ya utiliza por hidrógeno verde”, dijo (EFE/ Mario Arturo Martínez/Archivo)

En forma breve, explicó que la tecnología que se va a utilizar son “electrolizadores” que demandará “gran cantidad de agua para poder producir hidrógeno”.

“Tenemos un primer objetivo que apunta al polo petroquímico de Bahía Blanca, que ya utiliza hidrógeno. Nuestra idea es que la industria empiece a sustituir parte de ese hidrógeno que ya utiliza por hidrógeno verde. Por otra parte, y como una segunda instancia de demanda del hidrógeno verde, tenemos la posibilidad de producir amoníaco verde para buscar mercados de exportación, que serían potencialmente Europa y Japón”, se esperanzó.

Respecto de la cantidad de energía que podría producir el polo que se instalará en el sur de la provincia de Buenos Aires, precisó que “va a ser un proyecto de 200 MW de energía eólica con un factor de capacidad de Bahía Blanca, que está dentro de las mejores de la Argentina, de 57 o 60 por ciento”.

“Lo que todavía no puedo definir porque depende de la instancia técnica de los electrolizadores y la tecnología que se utilice es en cuánta producción de hidrógeno verde se traduce toda esa energía eólica. Esto, que es la economía del hidrógeno, es lo que nosotros vamos a terminar de definir con el instituto Fraunhofer en los próximo 60 días”, destacó.

 

Fuente: Infobae