z.system

Desde diciembre y hasta febrero, deberán tributar autos desde los 3,4 millones de pesos.

El Gobierno de la Nación prepara una actualización de la base imponible del impuesto automotor a partir de diciembre para ajustarla al aumento del precio de los vehículos en los últimos meses. Según confirmó la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina, la suba será del 8,79 por ciento.

Si lo anticipado por la entidad que agrupa a los vendedores de autos 0 km se confirma el mes que viene en el Boletín Oficial, pasarán a pagar el impuesto aquellos modelos cuyo precio de venta al público sea superior a cerca de 3,4 millones de pesos.

El nuevo mínimo imponible entrará en vigencia el 1 de diciembre de 2021 y durará hasta el 28 de febrero de 2022. En ese momento, de acuerdo a lo que arroje el Sistema de Índice de Precios Mayoristas (SIPM) en los próximos meses, se analizará un nuevo ajuste para emparejarlo al aumento de las listas de precios de las automotrices, aunque en el sector consideran siempre que el retoque es insuficiente.

Impuesto a los autos 0 km: subirá la base imponible en diciembre para ajustarse a la inflación

Hoy por hoy, y hasta el 30 de noviembre, el 20 por ciento (tasa efectiva del 25%) afecta a modelos con precio mayorista igual o mayor a $2.216.200 (unos $3.120.000 al público) y el 35 por ciento (tasa efectiva del 54%) a aquellos con valores mayoristas desde $4.091.446 (cerca de $7.960.000 al público).

Qué autos pagan el impuesto automotor

De acuerdo a un relevamiento de TN Autos, ahora hay más de 170 modelos (sin contar versiones) alcanzados por los gravámenes del 20 y 35 por ciento, según corresponda.

Este tributo “distorsivo” (así lo califican las automotrices) entró en vigencia en enero de 2014 con el objetivo de castigar a los autos “de lujo”, pese a que, en la práctica, afecta no sólo a los vehículos del segmento premium.

Tal es así que marcas populares como Chevrolet, Fiat, Toyota, Volkswagen, Peugeot y Renault, por mencionar algunas de las que lideran los rankings de patentamientos, tienen varios modelos del segmento medio o medio/bajo impactados por el impuesto.

Tan distorsivo es este tributo que no sólo penaliza a modelos de volumen, sino que no distingue entre los modelos importados y los de producción nacional. En consecuencia, vehículos como el Volkswagen Taos y la Toyota SW4, ambos fabricados en el país, tienen el 100 por ciento de su gama castigada por el 20 por ciento.

La salvedad rige para las pick ups, consideradas oficialmente como “vehículos de trabajo”. Ninguna de ellas, por más lujosa que sea, paga este impuesto. Así las cosas, una pick up Ford F-150 Raptor fabricada en los Estados Unidos, que rara vez se utiliza para tareas laborales, está exenta de un tributo que sí afecta a los vehículos producidos en el territorio nacional por mano de obra local. Lo bueno de esta exención, eso sí, es que permite a las Hilux, Amarok, Ranger, Frontier y Alaskan (todas chatas nacionales) ganar mercado.

Al límite del gravamen hay otro modelo nacional, el Chevrolet Cruze. El precio de las versiones tope de gama está topeado para zafar el 20 por ciento “al lujo”. En una situación similar se encuentra el Peugeot 208, también de producción argentina.

Entre los más de 170 alcanzados por el tributo, llama la atención la presencia de modelos Volkswagen Nivus, Polo (GTS), Virtus (GTS) y Golf; Peugeot 208 GT Line (es la versión europea), Chevrolet Tracker, Jeep Renegade, Toyota Corolla y Corolla Cross, Renault Koleos, Nissan Sentra, Ford Territory, Kia Cerato, Hyundai Creta y Honda HR-V, todos ellos pertenecientes a segmentos “populares” en otros países.