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Los responsables de la compañía aseguran que se tomó la decisión de a quién despedir de acuerdo con aquellos que tenían las métricas de desempeño más bajas.

Una empresa rusa de videojuegos despidió a 150 empleados -de un total en plantilla de 500- luego de considerarlos “improductivos” durante el trabajo remoto. A esa conclusión llegaron utilizando big data, cruzando la información de las distintas herramientas de trabajo.

“El equipo de big data de la empresa ha analizado tu actividad en Jira, Confluence, Gmail, chats, documentos, paneles y te etiquetó como empleado poco comprometido e improductivo. En otras palabras, no siempre estabas presentes en el lugar de trabajo cuando lo hacías de forma remota”, dice el correo electrónico que recibieron los 150 empleados despedidos por la empresa Xsolla.

Según cuenta el sitio xataka.com, la carta está firmada por el CEO y fundador de la compañía, Aleksandr Agapitov, en la que también se ofrece a ayudar a los empleados despedidos a encontrar un nuevo puesto de trabajo, “donde podrá ganar más y trabajar aún menos”. Incluso se ofrece a hacer recomendaciones a los empleados despedidos en caso de la necesiten.

No obstante, desde la empresa han aclarado a Forbes Rusia que es probable que unas 60 personas se queden después de hablar con sus responsables más directos.

La empresa, que no descarta más despidos, justificó la decisión y el uso de Inteligencia Artificial para tomarla. “Queremos que todos nuestros empleados piensen diariamente en cómo sus acciones y decisiones afectan el destino y el éxito de la empresa porque tenemos metas muy ambiciosas para los próximos años; es uno de los valores de Xsolla y se refleja en todo, desde los estándares operativos hasta el sistema de compensación”, explica.

Los responsables de la compañía aseguran que se tomó la decisión de a quién despedir de acuerdo con aquellos que tenían las métricas de desempeño más bajas.

“En Confluence, compartimos nuestros conocimientos, planes e ideas. Y hay personas que no están interesadas en nuestros planes e ideas, y en principio es imposible comunicarse con ellos, ya que todos trabajamos de forma remota y usamos estos servicios para la comunicación, pero no es así”, explica Agapitov.

La medida no estuvo exenta de críticas sobre el alcance de las empresas para controlar el trabajo de sus empleados.

Pero desde la empresas sostuvieron que no se trata de una cuestión de “espionaje”, sino que el trabajo remoto permite que todas las tareas queden digitalizadas, registradas, y por tanto pueden ser utilizadas para evaluar el desempeño de las personas.

Según el CEO, con estos datos en la mano, la empresa puede saber qué empleados son más activas, interactúan y se reúnen más y quienes no.

 

Fuente: Ambito