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El expresidente de la petrolera apuntó contra las políticas macroeconómicas del país entre 2016 y 2019 en un texto privado. “La devaluación que nuestro balance y nuestras cuentas debieron soportar fue de un 361%”, señaló.

El expresidente de YPFMiguel Gutiérrezdefendió su gestión a cargo de la petrolera entre 2016 y 2019 a través de un documento en el que destacó los principales ejes de su dirección, omitió repasar otros no tan favorables y apuntó fuertemente contra la política macroeconómica de la administración de Mauricio Macri.

Energía On accedió al documento que hizo circular hace 10 días a través de un exdirector de la empresa junto con un exasesor de Juan José Aranguren. La filtración se da en medio de la histórica reestructuración de deuda de YPF en la que la compañía se juega su capacidad para invertir, para recuperar producción y avanzar con sus proyectos en Vaca Muerta.

Lo que sobresale del documento no pasa precisamente por la exclusión de datos o decisiones políticas que se tomaron hacia el interior de YPF en su momento, sino más bien por la postura Gutiérrez sobre el gobierno del que formó parte. Sorprendió que intente despegarse de la administración nacional cuando él llegó a YPF de la mano Nicolás Caputo.

Como punto de arranque, el documento remarca que la deuda YPF tuvo una trayectoria “estable” durante su paso. Sostiene que la deuda neta, sin créditos del gobierno nacional, pasó de 8.560 millones de dólares en 2015 a 7.810 millones de dólares en 2019, lo que marca una reducción del 8,76%.

Además destacó que se extendió la vida promedio de la deuda de 4,5 a 6,04 años durante su mandato y que la tasa de interés en dólares se mantuvo en 7,55% y 7,60%, “muy adecuada para la tasa de riesgo Argentina del período”, argumenta en el documento.

El expresidente también señala que la compañía hizo frente al pago de intereses por 3.913 millones de dólares entre 2016 y 2019. Y que a partir de 2017 “logró el cambio de signo en la generación de caja libre de la empresa” que fue de 2.240 millones de dólares, después de CapEx deducido y sin contar adquisiciones y fusiones.

Conclusión, nuestra gestión no endeudó la empresa, muy lejos de ello puso su negocio y sus finanzas en el camino correcto y haciendo frente a una serie de eventos macro adversos”, indicó Gutiérrez en referencia a la situación macroeconómica del país.

Como marca Gutiérrez, la deuda no creció durante su gestión, pero el ratio sí (ver más adelante). Esto se debió a que los ingresos antes de impuestos de YPF cayeron (hasta un 24% en 2018) porque la producción se contrajo y la venta de combustibles dejó de ser redituable por el congelamiento de precios y la depreciación de la moneda local.

La devaluación que nuestro balance y nuestras cuentas debieron soportar fue de un 361% de $13 a $59,90, mientras en el periodo 2012 al 2015 las cuentas y balance de la empresa se ajustó por un tipo de cambio oficial de $4,34 a $ 9”, señala Gutiérrez en comparación a los índices de nacionales durante la gestión de Miguel Galuccio.

También menciona los avances operativos y tecnológicos alcanzados entre los cuatro años que lideró a la empresa que le permitieron hacer valer más los dólares que se invirtieron en todas las cuencas del país y principalmente en Vaca Muerta y enfatiza que se lograron “a pesar de lo ocurrido desde marzo del 2018 en adelante y acuerdo con FMI de por medio, PASO, y el decreto de congelamiento de los combustibles de agosto del 2019”, sigue.

Lo que hace Gutiérrez es justificar la pata financiera de la empresa exponiendo el contexto en el que estaba el país y con las reglas que le impusieron desde la administración de Macri. Lo cierto es que en el medio no solo avaló algunas medidas como la barcaza (de GNL), sino que tampoco dio un paso al costado”, le dijo a este medio una fuente del sector consultada.

Precios

Además de resaltar el fuerte impacto que causó la devaluación en las cuentas de la compañía, Gutiérrez señaló que su gestión se llevó adelante con precios internacionales más bajos y con un esquema local totalmente diferente al que hubo previo al 2015 con precios libres.

Por esto es que entre los “eventos macro” que señala en el documento también compara que del barril criollo de 75 dólares (antes del 2015) pasó a un precio internacional del Brent que promedió los 56 dólares, un 25% menos.

Lo que quedó afuera

Uno de los puntos que quedaron fuera del análisis de Gutiérrez es la relación entre la deuda de la empresa y su Ebitda -ingresos antes de impuestos-. Un indicador contable que muestra realmente la capacidad de una compañía para hacer frente a sus obligaciones independientemente del monto adeudado.

Según datos oficiales de YPF en 2015 el ratio –relación proporcional- entre la deuda y el Ebitda fue de 1.6 mientras que su límite máximo era de 3.5, algo relativamente controlable. Sin embargo, entre 2016 y 2017 se mantuvo en 2.5, y si bien cayó a 1.9 en 2018, cerró el 2019 en 2.7, solo 0.8 puntos detrás del límite máximo.

La caída en la producción es otros de los ejes que quedó fuera del documento y no es un dato menor: de 577.000 barriles equivalentes por día en 2016 cayeron a 514.000 en 2019.

Otro punto, y que fue una de las decisiones más importantes que tomó la nueva cúpula de YPF el año pasado, fue la de cancelar el millonario contrato de alquiler de la barcaza Tango FLNG de Exmar Energy que se firmó durante la gestión de Gutiérrez.

Un acuerdo que superó a los 1.000 millones de dólares y que le demandaba a la petrolera vender producción a un precio altísimo (mayor a 10 dólares el millón de BTU) durante 10 años, con una capacidad de procesamiento pequeña que dificultaba aún más insertarla en un mercado muy demandante.

 

 

 

Fuente: Rio negro