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Las proyecciones para el corto plazo indican que la oleaginosa podría enfrentar una mayor volatilidad a medida que los mercados busquen rumbo antes de que comience la cosecha sudamericana. En el plano local las lluvias del fin de semana pasado llegaron para aliviar el estrés hídrico que podría generar una caída en los rindes.

Luego de alcanzar máximos en seis años y medio y superar los u$s520 en el mercado de Chicago, la soja comenzó a caer de la mano de la incidencia de lluvias en las principales zonas agrícolas de Sudamérica que benefician al cultivo. De todas formas y a pesar de haber perdido alrededor de u$s18 en dos días, ayer logró mantenerse en el terreno de los u$s500 para cerrar a u$s502,7 la tonelada. Una muy buena noticia para la economía argentina ya que el ingreso de divisas del sector para este 2021 estaría asegurado en al menos u$s30.000 millones.

Las proyecciones para el corto plazo indican que la oleaginosa podría enfrentar una mayor volatilidad a medida que los mercados busquen rumbo antes de que comience la cosecha sudamericana. Es decir, la sequía que afectó a la región impulsó los valores internacionales y muchos fondos especulativos colaboraron en el rally alcista. En este marco, el dato positivo es que la demanda China continúa muy activa lo que le daría sostén a los valores internacionales.

Otra cuestión clave viene de la mano de la asunción de Biden a la presidente de Estados Unidos, lo que se especula pondría fin a la guerra comercial con China y la tensión entre ambos países que en los últimos cuatro años viene generando bajas más que considerables en los precios de los commodities agrícolas.

Mientras tanto, en el plano local las lluvias del fin de semana pasado llegaron para aliviar el estrés hídrico que podría generar una caída en los rindes. La cosecha sigue estimada en 46 millones de toneladas, de todas maneras, las próximas semanas continuarán siendo críticas para el cultivo y el mercado mira atento a Sudamérica.

Más allá de la volatilidad que comenzarán a mostrar los commodities agrícolas durante las próximas semanas, las proyecciones más conservadoras ya aseguran un ingreso de divisas de al menos u$s30.000 millones para la Argentina, lo que significaría un plus de u$s10.000 millones respecto al magro 2020. A su vez generaría ingresos al Tesoro Nacional en concepto de retenciones en torno a los u$s1.500 millones.

Este ingreso fenomenal de divisas no solo estará impulsado por la suba del precio internacional de la soja, también el maíz y el trigo continúan en valores récord para los últimos seis años.

En lo que respecta a la jornada de ayer, el maíz corrió la misma suerte que la soja y cerró a u$s205,2, lo que representa una caída de u$s1,9 por tonelada. El cultivo fue otro de los beneficiados por las lluvias del fin de semana último y por eso sigue casi en espejo la tendencia de la oleaginosa.

Por su parte el trigo también cerró con un leve retroceso para terminar la rueda en u$s245,1 la tonelada.

En el caso de la soja en el mercado local, se desacopló de las bajas en el plano internacional y ayer se negoció a $29.291 la tonelada, mostrando una leve suba respecto a la jornada anterior. Este valor también está activando ventas por parte de los productores en lo que respecta al grano de la campaña anterior y aún conservan en sus silos.

Finalmente, el maíz en el ámbito local cerró con una leva baja a $17.661 la tonelada y el trigo a $20.245 la tonelada.

 

 

Fuente: Ambito