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Con algunas lluvias más que oportunas aunque muy desparejas en las zonas de cultivo, y precios de los granos en Chicago que no parecen encontrar techo; la clave de la semana fue el primer conflicto formal del año con el Gobierno que, aunque terminó desactivado después de varias idas y vueltas, reavivó viejas heridas con el sector oficial, pero también entre privados.

que el inesperado reporte alcista del USDA (Departamento de Agricultura de los EE.UU.) recortando ahora también la producción agrícola estadounidense, puso presión adicional a un mercado que, más allá de tomas de ganancia eventuales, mantiene la tendencia alcista alentada por las perspectivas de stocks cada vez más bajos y que, incluso, pueden llegar a desaparecer. En Argentina, si bien hubo algunas lluvias muy oportunas para evitar la pérdida de lotes en distintas regiones, las mismas fueron muy irregulares y se mantienen las previsiones de pérdidas en algunas localidades, incluso, del corazón agrícola de la Pampa Húmeda, como el norte bonaerense, y el sur de Santa Fe y de Córdoba. Se necesitaría que a partir de aquí, las lluvias fueran regulares en toda la región, por lo que resta del verano, para asegurar una cosecha que por ahora sigue recortada en unos 120 millones de toneladas, con la soja y el maíz más cerca de las 46 millones de toneladas, que de los 50 millones cada uno de ellos. Ahora se espera que las precipitaciones previstas para este fin de semana alcancen también a otras zonas comprometidas, aunque en general los milimetrajes apenas alcanzan para parar los daños y no permiten acumular reserva en los perfiles. Por otra parte, según el USDA el girasol local se mantiene en 2,9 millones de toneladas y, de acuerdo al informe del especialista Jorge Ingaramo “los precios altísimos para el aceite a nivel internacional “serán perdurables hasta septiembre, por lo menos”, debido a los casi 5 millones de toneladas menos en la recolección global, que estaría rondando los 50 millones de toneladas. Según el analista, la suba interanual de las cotizaciones fue de 56% al 12 de Enero.

…que, mientras en el interior causó sorpresa la noticia de la “pesificación” de los pasivos particulares de los acreedores de Vicentin (los préstamos bancarios en dólares, la mayoría con la banca oficial, se mantendrían en esta moneda) que, aunque con quitas, permitiría destrabar la comprometida situación de muchos acopios y productores individuales alcanzados por la situación de la empresa, los productores miran con recelo los conflictos gremiales que se suceden sin tregua, y que ya llevan más de un mes afectando especialmente a los granos, y más especialmente a la exportación. Es que a los que se sucedieron entre distintos gremios del río durante casi 20 días de diciembre, luego seguidos por los feriados de las fiestas, y esta semana por el de comercialización de granos por 72 horas, ahora se podría sumar el de transportistas autoconvocados (Transportistas Unidos de Argentina -TUDA), no afiliados a ningún gremio, que amenazan con una medida de fuerza desde mañana, y por “tiempo indeterminado”, en reclamo de la actualización de la tarifa de fletes. De confirmarse la decisión, afectaría al transporte de cereales, subproductos y ganado y, si bien la convocatoria no sería masiva, hay amenaza de cortes y piquetes en cruces y rutas estratégicas que impedirían el paso de camiones con mercadería hacia mercados, industrias y terminales portuarias, lo que agudizaría la crítica situación que se vive hace semanas en industrias y puertos.

…que entre tanta medida de fuerza y reclamo, junto con el recorte de retenciones a 0% a más de 4.000 productos, también hubo algunas subas significativas que se perdieron ante situaciones más mediáticas. Por ejemplo, el caso del aumento registrado por el vino fue uno de ellos justificado, off the récord, en la necesidad de mantener controlado el precio interno de la bebida, situación que podría alcanzar también a la cerveza. Pero el caso más singular fue el de la leche ya que allí, dada la situación crítica de tamberos y sanas, en realidad, se esperaba que recibiera el mismo trato de otras economías regionales, con una rebaja masiva. Lejos de eso, y en lugar de enrasar hacia abajo, se mantuvo el 9% para las exportaciones de leche en polvo, pero se “elevó” a 4,5% las de leche fluida, queso, y manteca entre otros, lo que representa una suba de casi 1% para todos estos productos. Tras varios años de crisis tambera, con precios que no siempre cubrían los costos, y que llevó al cierra permanente de establecimientos que hoy se ubican en unos 6-7.000 entre todas las cuencas, con una producción estancada en los niveles de fines de los ´90, por debajo de los 11.000 millones de litros anuales, se sumó luego la crisis de las usinas que aún continúa (con bastante “ayuda” de las exigencias gremiales). Ante este escenario, y con cerca de un 50% de la producción volcada al abasto interno, con precios máximos y cuidados, la gran expectativa de compensación era por el lado de las exportaciones, con una rebaja de retenciones afectivas, para descomprimir la crítica situación de muchas industrias de gran valor agregado y absorción de mano de obra, en general, en pequeñas localidades que no cuentan con demasiados

 

Fuente: Ambito