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El Gobierno acaba de anunciar una rebaja de la alícuota de retenciones. Hay miles de millones de dólares en juego. El veredicto de expertos

El Gobierno necesita dólares frescos para calmar un frente cambiario que se torna cada vez más tormentoso. Para lograrlo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, acaba de anunciar una reducción de las alícuotas durante un plazo de tres meses para acelerar la liquidación de divisas.

La actual alícuota del 33% para las retenciones a la soja bajan al 30% en octubre, irán al 31% en noviembre y 32% en diciembre. Los derechos de exportación volverán a ser del 33% en enero.

Desde el Ministerio de Agricultura se estima que los productores de soja tienen retenidas existencias de la oleaginosa por unos u$s7.000 millones, que en caso de ser liquidadas mejorarían el perfil de reservas internacionales.

La reticencia de los sojeros por efectuar las liquidaciones obedece a los derechos de exportación del 33%, aplicados sobre la cotización del dólar mayorista en el mercado oficial.

Esa retención deja a los exportadores unos 53 pesos por cada dólar exportado, cerca del 40% del que puede conseguirse tanto en las operaciones bursátiles o en el mercado paralelo.

Así, la rebaja temporal de esas retenciones tiene como finalidad que los exportadores aceleren las liquidaciones, con lo que se frenaría al menos transitoriamente la caída de reservas, que se encuentran en su nivel más bajo desde enero de 2017.

Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), en el acumulado de los primeros ocho meses del año se liquidaron u$s13.346 millones. Es la cifra es la más baja desde 2009 y representa una caída del 12,2% frente a igual período del 2019.

Este arrranque de mes será clave para el Gobierno ya que deberá detener la caída de reservas o devaluar fuertemente el peso en el mercado oficial. Esa es la consigna que se escucha en los bancos por estas horas. “O revierten al menos circunstancialmente la tendencia o van a tener que tomar decisiones drásticas. No hay más tiempo”, reseñó, preocupado, un banquero en diálogo con iProfesional.

El Gobierno lanzó una reducción de retenciones para incentivar la liquidación de divisas

Pobres expectativas tras los anuncios

¿Será esta, acaso, la solución que buscan la Casa Rosada y el Banco Central?

En el mercado ponen en duda la afectividad de las medidas anunciadas: “Van a liquidar lo justo y necesario. Si piensan que va a haber un aluvión están equivocados. Quizás con un poco más de liquidación llegan, pero no va a solucionar nada. Son todos parches y no veo a las cerealeras entusiasmadas con esto. No creo que funcione”, arremetió el ejecutivo de una entidad privada, con fuertes lazos con el sector sojero.

En el mercado no creen que las medidas que acaban de anunciar vayan a funcionar porque la baja de retenciones no compensará la enorme brecha cambiaria. El dólar que recibe el sojero está en torno a 60 pesos por dólar mientras que los tipos de cambio alternativos están por las nubes. El contado con liquidación en $145 y el blue $146.

“Con esta brecha nunca habrá incentivo a liquidar. No va a existir nunca. Y todo lo que sea será para forzar a que algunos vendan lo mínimo. Pero lejos estará de ser una solución”, decían en otra entidad, calificando todas las medidas oficiales como “para aguantar”.

El economista y especialista en agro Salvador Di Stefano también se mostró escéptico y afirmó que el plan oficial “está lejos de la realidad”.

El consultor explicó que no será fácil incentivar la liquidación, porque en realidad los productores no están acumulando o especulando, sino que retiene por una estrategia lógica y estacional de su negocio.

Para Di Stefano, el plan del Banco Central “está lejos de la realidad porque el productor en esta etapa retiene mercadería, porque desconoce si en los meses siguientes la seca podría dejarlo con menos recursos, y confía más en tener un silo bolsa en el campo, que es difícil de robar, antes que dólares billetes, que le dan mucha más inseguridad”.

El economista Caamaño Gómez consideró que con las brechas actuales, el campo se quedará en grano

 

En tanto, el economista Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma, opinó que la baja transitoria de los derechos de exportación, en estos niveles, “definitivamente son un corso a contramano, hasta para los parches”.

“Con estas brechas y diferencial de tasa en pesos, sigue siendo dominante quedarte lo más que puedas en grano“, agregó.

Además, afirmó que la medida deja sabor a muy poco en el campo y que esto se convertirá en un arma de doble filo: “El efecto sobre expectativas va ser terrible”, disparó Caamaño Gómez.

¿Qué necesita el campo?

Para Di Stefano, una rebaja impositiva podría no es suficiente.

“Un incentivo podrá ser que el productor logre los u$s 206 billetes vivos que obtenía cuando la soja valía en el mercado u$s250 oficiales y la brecha era muy baja (situación de diciembre de 2019). Hoy, el hombre de campo logra u$s150,8 billetes vivos y la soja vale en el mercado u$s275 oficiales la tonelada”, advierte.

“Para lograr revertir esto, debería dejar las retenciones de soja en 0, y no llegaría porque el hombre de campo obtendría solo u$s198 vivos”, subraya.

Salvador Di Stefano, consultor reconocido en el ámbito del agro.

Salvador Di Stefano, consultor reconocido en el ámbito del agro.

 

El consultor pide que “no quieran demonizar al campo”, dado que “la culpa de la falta de dólares es que carecemos de una política monetaria y cambiaria, tenemos déficit fiscal y vivimos espantando inversiones”.

“El campo necesita menos presión tributaria, pero lo que más necesita es que la inflación sea de un digito. La devaluación al campo no le sirve, lo que hoy se devalúa mañana se pierde. Se necesita plan económico, pero la sensación es que no está disponible”, concluye Di Stefano.

 

 

Fuente: Iprofesional