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La actividad había sido suspendida el 20 de marzo, cuando comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Desde el sector emitieron un protocolo para prevenir el riesgo de contagio de Covid-19.

A partir de este miércoles, reabrieron los lavaderos de autos en Ciudad de Buenos Aires, que habían permanecido cerrados como parte del aislamiento por la pandemia de coronavirus Covid-19. Además, se permitió la vuelta a la actividad de negocios de indumentaria y calzados, el ingreso a los templos para la oración individual de fieles, los paseadores de perros y la industria del juguete.

Según el protocolo que confeccionó la Cámara Argentina de Lavaderos Automáticos y Manuales de Automotores, la manipulación de vehículos y el contacto personal que necesariamente trae aparejada la contratación del servicio debe estar regulado para reducir el riesgo de contagio del virus al mínimo.

Como regla general y para todos los casos en todo momento, se deberá respetar:

  •  La distancia entre personas de al menos 1,5 metros
  • La reducción al mínimo posible de la convivencia simultánea de personas en un mismo espacio físico
  • El uso de tapabocas

Para los conductores

Los lavaderos, automáticos o manuales, podrán recibir clientes únicamente con turnos previos, al igual que sucederá con los proveedores. Además, se recomienda a los propietarios de los vehículos que no acudan en compañía de otras personas, a fin de evitar las aglomeraciones.

A su vez, los dueños deberán entregar las llaves y no podrán permanecer en el sector de lavado, salvo que el estacionamiento cuente con un espacio destinado a la espera. También se deberán organizar filas de personas y de automóviles fuera de los lavaderos para garantizar el distanciamiento.

El procedimiento

Quien reciba el vehículo deberá entregar un ticket al conductor y luego comenzar el procedimiento, que consistirá en rociar con una solución de alcohol y agua (70%/30%) la manija exterior de la puerta, el asiento, el respaldo y el apoyacabezas del lado del conductor.

De la misma forma, se continuará con el volante, la palanca de cambios, el freno de manos, las llaves y todos los elementos que se deban tocar en el proceso.

Luego, se llevará el automóvil hasta el sector de lavado. Todas las superficies serán secadas con rejillas, trapos o microfibras que tendrán el proceso de desinfección entre vehículo y vehículo.

Todas las superficies serán secadas con rejillas, trapos o microfibras que tendrán el proceso de desinfección entre vehículo y vehículo.

Todas las superficies serán secadas con rejillas, trapos o microfibras que tendrán el proceso de desinfección entre vehículo y vehículo.

Los empleados del servicio

Los trabajadores no podrán utilizar la ropa de calle, por lo que deberán contar con un uniforme o vestimenta alternativa. Además, deberán estar equipados con mascarillas, anteojos de seguridad y guantes de goma. De manera opcional, también podrán vestir un cubrecabeza y mameluco de tipo kyvek o similar.

En cuanto a la movilidad, al no ser un rubro esencial, los empleados no podrán usar el transporte público. Por eso, según el protocolo, el empleador deberá garantizar las condiciones de higiene, seguridad y traslado establecidas por la jurisdicción para preservar la salud de las trabajadoras y de los trabajadores y que estos lleguen a sus lugares de trabajo.

También se recomienda revisar y adecuar las tareas en base a turnos rotativos de trabajo y disposición de descansos, y controlarse la temperatura al ingresar a los lavaderos, que deberá ser menor de 37,5ºC.

Por último, se recomienda no compartir elementos de uso personal (vasos, cubiertos, mate), no utilizar el celular en la zona de trabajo y, si por necesidad es usado, realizar una higiene de manos y del artefacto con solución alcohólica al 70%.

Otras actividades permitidas

El próximo sábado 25 de julio será el turno de que regresen a la actividad las mudanzas, que podrán realizarse solo los fines de semana. En tanto, el lunes 27 de julio, las salidas de los niños se extenderán a todos los días entre las 10 y las 18 durante una hora, además de habilitarse el trabajo de los abogados y las galerías de arte con turno previo.

El miércoles 29 de julio podrán abrir las peluquerías y lugares de depilación, comenzarán a atender los psicólogos, psicopedagogos, terapistas ocupacionales, kinesiólogos que desarrollen tareas con trastornos del neurodesarrollo y para la tercera edad y fonoaudiólogos que trabajan con trastorno del espectro autista (TEA).

Fuente: Ambito