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La empresa de servicios aseguró que empezó a tener problemas financieros por las reiteradas devaluaciones y altas tasas de interés. Explicaron que la pandemia del coronavirus terminó de romper el ciclo de facturación.

La empresa Electrificadora del Valle S.A. (EDVSA) lanzó un comunicado oficial en el que explicó que la crisis actual que atraviesa la compañía no se originó por el impacto del coronavirus, sino en 2018 cuando comenzaron las primeras devaluaciones fuertes de la moneda local y el debilitamiento de la macroeconomía.

La firma explicó que se vio “afectada” por la compleja situación económica que comenzó en el 2018 durante, la gestión del expresidente Mauricio Macri, y que aún no logró sortease. Aseguraron que los “recurrentes procesos de devaluación, inflación, altas tasas de interés y restricción a crédito bancario” fue un cóctel que terminó de explotar por la ruptura del ciclo de facturación causada por el coronavirus.

El inevitable impacto del a pandemia COVID-19, causante de la completa paralización de los contratos y una depreciación del petróleo curdo sin precedentes, ha provocado la interrupción abrupta del ciclo de producción, facturación y cobranza de la sociedad”, dice el comunicado oficial de la compañía del empresario Osvaldo Nunzi.

Además, agregaron que los flujos del a compañía fueron “sensiblemente” afectados lo que impide mantener los compromisos asumidos hacia la cadena de proveedores.

Ayer al mediodía excontratistas realizaron una medida de fuerza en la base de la firma en el Parque Industrial de Neuquén.

Ayer al mediodía, un grupo de excontratistas de la compañía realizó una medida de fuerza en la base de EDVSA en el Parque Industrial de Neuquén en el que denunciaron cheques y facturas impagos desde noviembre del año pasado.

La situación de incertidumbre respecto a la pronta reactivación de la producción, depende de variables no controladas por la Compañía”, expresaron desde EDVSA. Y confirmaron que están trabajando en una propuesta para resolver la “difícil” situación en la que quedaron trabajadores y acreedores.

Según pudo averiguar Energía Onvarios proveedores de jerarquía de la compañía ya estaban al tanto de la situación de la empresa por lo que habían dejado de entregar materiales sin cobros anticipados.

Por último, los 546 millones de pesos que figuran como pasivo de la empresa en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) corresponderían a un solo mes de facturación, esto implica que el número podría multiplicarse hasta cuatro veces.

 

 

Fuente: Rio negro