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En el comienzo de la semana, el barril de petróleo en EEUU, para su entrega en mayo, se derrumbó un 300% y cerró en negativo ante un escenario de almacenamientos saturados. Especialistas explicaron a Ámbito las razones de este declive y las perspectivas a futuro.

En el comienzo de la semana, el barril de petróleo de referencia en Estados Unidos, para su entrega en mayo, se derrumbó un 300% y cerró en negativo a u$s-37,63 por barril, frente a un mercado devastado por una demanda en caída libre y reservas estadounidenses casi saturadas.

Según los analistas, el precio del West Texas Intermediate (WTI) evidenció la desesperación de los inversores para deshacerse del contrato para que no se les entregue en físico en este contexto complicado para acumular stock.

“Hoy, como golpe letal, nos encontramos que el nivel de almacenaje de los productores petroleros está por llegar al límite, por lo que pronto tendrán que pagar para deshacerse de este; a esto se debe el desplome total de los contratos futuros del crudo”, dijo a Ámbito Sergio Morales, presidente de CELAI.

Así, en un mercado saturado, los tenedores de contratos para mayo -que expiran este martes al cierre- tuvieron que encontrar compradores para el petróleo físico lo antes posible.

Emilse Córdoba, directora de Bell Bursátil, explicó que “como los centros de almacenamiento estaban completos, si se llevaban los barriles no tenían donde guardarlos. Por eso empezaron a valer negativo; el costo de almacenamiento del petróleo es alto”.

Sin embargo, los futuros del WTI con entrega en junio – vence el 19 de mayo- exhiben un derrumbe menor y se ubican en torno a los u$s21 por barril, mientras que los futuros a partir de septiembre superan los u$s30. Esto demuestra que las expectativas a futuro son relativamente optimistas.

“Los futuros de petróleo siguen estables ya que se espera en el mediano plazo una recuperación del consumo y de la producción en sectores demandantes. El mercado prevé un repunte del crudo”, sostuvo Alejandro Demel, economista especialista en mercados energéticos.

¿Por qué el petróleo no encuentra piso?

Durante el primer trimestre de 2020 el petróleo perdió un tercio de su valor y, apenas en marzo, se desplomó un 55%. Previo al declive de este lunes, los precios habían caído hasta niveles de 2002, en torno a los u$s20.

Según Morales, el derrumbe inicial, desde el lado de la oferta, ocurrió a principios de marzo cuando Rusia y Arabia Saudita no se pusieron de acuerdo en reducir los niveles de producción.

La referencia se remonta a la guerra de precios desatada entre Riad y Moscú tras la falta de consenso en una reunión de la Organización de Países Exportadores de Pétroleo y sus aliados (OPEP+) en un contexto de demanda deprimida por la crisis del coronavirus.

De hecho, en el país árabe llegaron a anunciar una intención de llevar sus exportaciones petroleras a un nivel récord de 10,6 millones de barriles por día (bpd) a partir de mayo.

“Como todas las fábricas están paradas, el consumo de derivados de crudo para la generación de energía eléctrica cayó, al igual que el consumo de derivados para combustible en transporte. Todo esto generó que las refinadoras y las productoras estén sobre stockeadas; al tener oferta y no existir demanda, se produjo un shock que está provocando la caída del precio del WTI”, agregó Demel.

Hace 10 días, los principales productores de crudo acordaron reducir la producción en casi 10 millones de barriles diarios para impulsar los mercados afectados por el Covid-19.

A pesar del esfuerzo, Morales advirtió que “el mercado comenzó a advertir, frente a los principales indicadores económicos, que este acuerdo podría no ser suficiente para sostener su precio”.

Efectivamente, el desempeño del valor del crudo en los últimos días mostró que el desplome de la demanda parece pesar más que los recortes en los suministros estipulados.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos informó de que los inventarios de petróleo subieron 19,25 millones de barriles la semana pasada, reflejando el notable exceso de oferta que no encuentra destinatario en este crisis.

Paralelamente, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) calcula que el consumo mundial de crudo será en 2020 de 92,82 millones de bpd, lo cual representa una reducción de 6,85 mbd con respecto a 2019.

Si la estimación se ajusta a la realidad, sería el primer descenso del consumo mundial anual de petróleo desde 2009 y la crisis financiera.

Fuente: Ambito