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Con una demanda que sigue cayendo, continúa la política de bonificaciones por parte de las terminales para liquidar los stocks. A esto se suma la ventaja de pagar 0 km en pesos, en base al cambio oficial. Un mercado para “oportunistas”.

“El mercado está servido para los oportunistas”. Con esta frase, el dueño de una concesionaria de autos definió el momento que está atravesando el sector automotor. El derrumbe de las ventas que marcó 2019 llevó a las automotrices a profundizar su política de descuentos, algo que muchos compradores supieron aprovechar, pero desde el resurgimiento del blue se sumó un nuevo incentivo para aquellos que tienen ahorros en moneda estadounidense y están dispuesto a desprenderse de los billetes. Con precios de la mayoría de los 0 km fijados en base a la cotización oficial, la brecha de alrededor del 25% entre una cotización y la otra hace que proliferen los 0 km a menos de u$s10.000.

Una recorrida por los autos más económicos de las principales marcas -tomando los precios bonificados que se consiguen en concesionarias – muestra que en cada una de estas empresas hay al menos un modelo debajo de ese valor simbólico. Por ejemplo, en una agencia consultada, un Ford Ka de 5 puertas se conseguía ayer a $585.000. “Es el último que nos queda”, aclaró el dueño de la concesionaria. Al cambio ilegal, representan u$s7.905. De esta manera, los valores de los 0 km se ubican en niveles como los que existen en otros países, como Chile. La diferencia es que en esos mercados tales valores son estables y como consecuencia de economías sanas. En cambio, en la Argentina se debe a una crisis aguda y mediante a maniobras cambiarias como vender los dólares en el circuito ilegal.

Es cierto que hay una gran disparidad de precios debido a que las bonificaciones van cambiando cada día y la situación financiera cambia de una empresa a la otra. Además de los descuentos que ofrecen las terminales, cada agencia agrega sus propios incentivos según las necesidades de facturación. Es por eso que un mismo modelo puede conseguirse a valores distintos según dónde se consulte.

Stock

Otro factor que resulta importante es el nivel de stock de cada modelo. Algunos, con mucha disponibilidad, tienen precios más tentadores pero no todos están en la misma situación. Se está produciendo en el mercado una situación curiosa ya que, pese al derrumbe de las ventas, hay modelos que no se consiguen. Es que los vehículos que se fueron agotando por ser los más buscados no se reponen con facilidad. En el caso de los de producción nacional, las terminales no incrementaron sus planes de fabricación debido a que no hay una tendencia clara sobre el futuro del mercado. Un ajuste de actividad se debe hacer con unos cinco meses de anticipación y nadie sabe si para mediados de año la demanda va a crecer o seguir cayendo. Ante este panorama, apuestan a no volver a aumentar los stocks. Con los importados sucede algo similar. Los pedidos de importación están cancelados hasta nuevo aviso. La estrategia es direccionar la demanda hacia los modelos que hay en plaza a través de importantes descuentos.

En el sector muchos apuesta a que el “efecto blue” podría servir para reactivar las ventas, como sucedió en 2013. Sin embargo, creen que la brecha actual todavía no es suficiente. Además, se suma otro elemento que son los costos de mantenimiento de un vehículo. Si bien los descuentos son atractivos, todos los gastos se pagan sobre el precio pleno lo que genera un costo que muchos no tienen en cuenta a la hora de decidir.

Por el momento, la tendencia es la misma que en 2019. Como adelantó Ámbito Financiero con los primeros datos del mes, enero se encamina a cerrar con una caída de los patentamientos de más de 30% contra 2019, con 459.000 unidades.

Fuente: Ambito