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La Provincia percibirá una “contribución extraordinaria” por los fondos que Nación viene transfiriendo a las productoras. Es por el desfase que se produjo en 2018 a raíz de la brusca devaluación del peso.

En la jurisdicción se concentra más del 60% de la producción de gas natural del país.

El gobierno neuquino selló una serie de acuerdos con las productoras de gas natural para que abonen una “contribución extraordinaria” a partir de los bonos gasíferos que desde el gobierno nacional se vienen liquidando a raíz de la multimillonaria deuda que se generó en 2018 con la primera corrida cambiaria del gobierno de Mauricio Macri.

En total la provincia, que capitaliza el desarrollo de Vaca Muerta, embolsará unos 6.000 millones de pesos por medio de estos acuerdos que fijan que serán liquidados por las productoras una vez que Nación les gire los fondos correspondientes en 30 cuotas.

Las primeras 8 cuotas ingresaron durante el 2019, totalizando cerca de 1.600 millones de pesos para las arcas provinciales. Pero los desembolsos comprometidos por Nación se congelaron hacia fines del gobierno de Cambiemos que dejó la gestión con una mora de tres meses.

Precisamente desde Nación se acaba de dar el visto bueno para que esos tres meses adeudados sean abonados a las petroleras, e implicarán para la provincia gobernada por Omar Gutiérrez, el ingreso de otros 600 millones de pesos.

El Bono Programa Gas Natural se generó a raíz de las bases y condiciones de los contratos entre las petroleras y las distribuidoras de gas que fueron fijados en 2017 por el entonces ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren. En esos contratos se pautó que las ventas estaban expresadas en dólares al tipo de cambio oficial, un tipo de cambio que en junio del 2018 pegó un salto de casi el 100% al pasar de 20 a 40 pesos en pocos días.

Este desfase generó una cuantiosa deuda por los contratos que rigieron entre abril y septiembre de 2018, que el entonces secretario de Energía de la Nación, Javier Iguacel, intentó trasladar a los usuarios en 24 cuotas.

El tarifazo a los usuarios no cuajó y debió ser retrotraído y convertido en el plan de bonos en 30 cuotas que comenzaron a pagarse recién el año pasado. En el primer cálculo realizado por el Enargas, las empresas debían cobrar por esas diferencias diarias unos 25.000 millones de pesos.

Tomando esos fondos como parte del precio, Neuquén avanzó en negociaciones para obtener una suerte de equivalente a lo que serían, en un esquema normal, las regalías.

Esa negociación estuvo a cargo del fiscal de Estado de la provincia, Raúl Gaitán, quien detalló a Energía On que “nos tomó todo un año de negociaciones, pero cerramos acuerdos con todas las empresas”.

En promedio, por mes, van a estar ingresando a la provincia unos 200 millones de pesos por estos acuerdos”.

Raúl Gaitán, Fiscal de Estado de Neuquén.

Gaitán explicó que “en la mayoría de los casos se acordó una suma que es el equivalente a un 15% y en otros casos llegó al 12%, en sintonía con las regalías”.

Por mes, los acuerdos extraordinarios representan 200 millones de pesos, de los cuales la mayor parte corresponde a YPF. La petrolera abona por mes cerca de 142 millones de pesos por este acuerdo, mientras que la firma Compañía de Hidrocarburos No Convencional SRL (CHNC), la razón social por la que se opera Loma Campana (en la alianza entre YPF y Chevron) abona otros 6,7 millones de pesos por mes. Entre las demás firmas que accedieron se encuentra Tecpetrol con su desarrollo en Fortín de Piedra.

“Por mes Neuquén recibe un total de unos 200 millones de pesos porque si bien el bono que aporta el Estado Nacional es en dólares, lo que se acordó fue que a la provincia se le abona en pesos a la cotización oficial del día de pago”.

Una negociación difícil

Gaitán reconoció que “no fue sencillo llegar a estos acuerdos con las empresas porque fue muy cuestionado si correspondía que paguen o no, porque Nación reconoció estos bonos como un subsidio”.

La discusión sobre qué sucede con los subsidios que se contabilizan sobre la producción no es nueva y ha llevado a extensas negociaciones entre Neuquén y las empresas. De hecho, solo el plan vigente de incentivos a la producción no convencional de la Resolución 46/17, contempla que el 12% de los fondos sean abonados como regalías.

En este caso fue más complejo porque estos bonos se liquidan desde Nación por empresa, y no por área o por provincia”, contó Gaitán y detalló que para ello se debió realizar desde el ministerio de Energía de Neuquén un minucioso análisis para determinar la producción que cada empresa tuvo en cada área.

De no mediar nuevas demoras en los pagos, el plan tiene por delante 20 cuotas más, que continuarán abonándose hasta agosto del año entrante, e incrementando en igual medida los ingresos de la provincia de Neuquén.

Contribución extraordinaria, una negociación de vieja data

De acuerdo a las leyes vigentes un porcentaje del precio de venta del gas y el petróleo corresponde a la provincia donde fue producido, como titular de ese recurso no renovable.

Eso es lo que se define como una regalía, una base muy diferente a un impuesto, dado que en realidad representa una compensación por la pérdida de riquezas del subsuelo de esa jurisdicción.

El término contribución extraordinaria es una suerte de eufemismo que desde hace tiempo se utiliza para referirse a las regalías que se perciben sobre subsidios a la producción, pero que no pueden ser definidas como tal porque depende de acuerdos puntuales entre cada empresa y las provincias.

En números

12% Es el aporte que se reconoció como regalías en el último plan gas aún vigente, la Resolución 46. En todos los demás hubo negociaciones.

Estos acuerdos extraordinarios cuentan ya con una larga historia, al menos en la provincia de Neuquén. La primera vez que se fijó el pago de estos aportes fue con el primer Plan Gas que se desarrolló en los años de Axel Kicillof como ministro de Economía.

En ese primer acuerdo, que fue tripartito dado que los fondos eran girados por Nación, la preocupación de la provincia radicaba en que mientras que por el gas en boca de pozo se pagaban apenas 1,50 dólares por millón de BTU, los subsidios llegaron a cubrir 6 dólares por la misma unidad.

Desde entonces los siguientes Planes Gas abrieron la puerta a la misma negociación, que ahora se repitió con los bonos nacionales por la deuda generada durante el 2018.

Fuente: Rio negro