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Fue en el último período completo de la era Macri. En 11 meses de 2019, el indicador acumula baja del 6,9%. Si bien parecía haber alcanzado un piso en septiembre, en el mes cayó 3,3% desestacionalizado.

La actividad industrial registró en noviembre, el último mes (completo) de Mauricio Macri como presidente, una contracción del 4,5% interanual, con la cual acumuló 19 meses consecutivos de caídas, informó ayer el INDEC. De esta manera, en los primeros once meses del año, el indicador acumuló una merma del 6,9%. En la serie desestacionalizada, el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) anotó una baja del 3,3% mensual, mientras que en la serie tendencia-ciclo, del 0,5%.

Juan Ignacio Paolicchi, economista de la consultora Eco Go, consideró que el resultado de noviembre “fue raro, ya que la actividad parecía haber alcanzado un piso en septiembre, sumado a un dólar estable, que debería haber calmado la ‘euforia’ financiera”. “Habrá que ver si este resultado arrastra a la actividad económica en el último trimestre del año”, agregó. Paolicchi explicó que la actividad terminará el año en terreno negativo, “aunque la caída hubiera sido mayor sin el derrumbe de las importaciones”. Y precisó que “los sectores más afectados fueron los de comercio e industria, principalmente por la caída del consumo, pero el agro ayudó a compensar estas caídas”.

En noviembre, sólo 3 de los 16 sectores que componen el índice finalizaron en alza. Fue el caso de los Productos textiles (+10,8%), de Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (+3,7%) y de Productos de caucho y plástico (+2,4%). Por el lado de las bajas, el capítulo de Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-23,9%) lideró las caídas, seguido por Otro equipo de transporte (-23,1%), Productos de metal (-14,5%), Otros equipos, aparatos e instrumentos (-9,9%), Productos de tabaco (-6,5%), Prendas de vestir, cuero y calzado (-6,4%), Productos minerales no metálicos (-5,8%), Industrias metálicas básicas (-5,7%), Madera, papel, edición e impresión (-2,6%), Maquinaria y equipo (-2,5%), Alimentos y bebidas (-1,9%), Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras (-1,8%).

La era Macri se podría separar, a grandes rasgos, en tres etapas. La primera sería el período de 2016, en donde la liberalización del mercado cambiario y los ajustes de tarifas afectaron negativamente a la actividad económica, en particular a la industria. Luego, la segunda abarcaría lo que fue 2017 y principios del 2018, con un rebote de la actividad, que culminó a mediados de abril, con el comienzo de la tercera etapa, que se inició con la sequía que afectó a diversas zonas del país y la crisis cambiaria, que se extendió hasta el final de mandato. Esta última etapa estuvo caracterizada por una elevada volatilidad cambiaria y financiera, que se cargó a diversos funcionarios, y por restricciones de liquidez, a partir de diversos aumentos de encajes y de las tasas de interés.

La consultora ACM destacó que “los datos de actividad de noviembre convalidan la continuidad del ciclo recesivo y lo afirmado anteriormente en cuanto a las bajas probabilidades que existen de una reversión del ciclo recesivo de ambos sectores analizados, aunque no se descarta ciertas recuperaciones de determinados rubros, como el textil, alimentos y bebidas o electrodomésticos, ante la reciente imposición de Licencias No Automáticas y transferencias de ingresos hacia los sectores de menores recursos (con mayor propensión marginal a consumir)”. Y destacó que la evolución del sector será relevante, “producto de que es intensivo en mano de obra, lo cual se vio reflejado en el deterioro de los últimos indicadores sociales, de empleo e ingresos”.

Por otro lado, Paolicchi comentó que “habrá que ver la dinámica de la actividad en los próximos meses”. “Las medidas redistributivas del Gobierno de Alberto Fernández deberían impulsar el consumo, ya que los sectores de menores ingresos tienen una mayor propensión a consumir. Hay margen para que haya cierto crecimiento en el corto plazo, pero habrá que ver si este proceso es sostenible”, agregó. Para ello, consideró que será clave que haya “una renegociación de deuda exitosa, que se comiencen a registrar señales a favor de la desaceleración de la inflación y que se estabilice la economía”.

Fuente: Ambito