z.system

La expresión latina “¿Quo vadis?” significa “¿Hacia dónde vas?” Esta pregunta mirá más allá de la coyuntura con voluntad de construir un futuro posible.

Aapresid entendió la fuerza del sector agroindustrial como un actor político y productivo y transformó este interrogante en un living de discusión sobre las temáticas más relevantes para el futuro del país. En el último congreso de la entidad, el Quo Vadis de 2019 tuvo como objetivo desarrollar las bondades de la Argentina para promover desarrollo y la inclusión. El evento reunió a Roberto Bisang, Javier González Fraga y Santiago del Sel. Participé junto a estos referentes para aportar la visión de los emprendedores.

Una de las potencialidades del desarrollo de la Argentina reside en el yacimiento Vaca Muerta, que como define Santiago del Sel “es industria de industrias”. Puede generar gas y petróleo para abastecer a la Argentina durante 200 años y, además, tiene capacidad exportadora.

Otra de las potencialidades actuales es la bioeconomía, un tipo de economía circular que concibe al agro como productor de biomasa y no solo de alimentos. En Quo Vadis, Roberto Bisang propuso realizar un craking biológico y aprovechar las potencialidades del maíz, la caña de azúcar y soja. “La industrialización de la biomasa permitiría un desarrollo federal pero localizado”, sostuvo.

La configuración del binomio virtuoso entre “Vaca Muerta” y bioeconomía multiplica sus posibilidades de desarrollo si se complementa con las capacidades emprendedoras.

Debemos entender que emprender no es un camino sencillo pero no es exclusivo de un sector. Es una actitud que puede adoptar una ama de casa, un contador o un empleado en una multinacional.

Para emprender es necesaria una vocación transformadora, ver la posibilidad de cambiar algo que está mal, crear una solución que pueda mejorar la vida de una comunidad pequeña o de una gran cantidad de personas.

Emprender es clave
Emprender es clave

La pasión por el problema a resolver es la que te permite levantarte en un camino con infinidad de intentos fallidos. El emprendedor es una persona que desarrolla resiliencia y aprende de los fracasos. Una buena noticia es que, comparativamente con otros países, la Argentina nos ha entrenado para ser resilientes producto de las crisis constantes y la falta de reglas de juego estables.

Estamos imaginando una Argentina donde en cada pueblo se adopte una actitud emprendedora y se generen oportunidades para potenciar las economías regionales, solucionar los problemas de distribución y lograr arraigo e identidad.

Quienes quieran emprender en bioeconomía deben animarse a dar el paso, el escenario es muy favorable porque tal como sucedió con la tecnología hoy es bastante sencillo iniciar una compañía. Aún hace falta pensar en estrategias de cuidado de la propiedad intelectual, especialmente en algunos sectores que requieren de mucho conocimiento. En este sentido es recomendable que los científicos participen de cámaras que los agrupen y que trabajen en conjunto con aceleradoras y company builders.

Nuevamente estamos frente a una gran oportunidad, los emprendedores apostamos a crear soluciones para exportar no solo gas, petróleo o commodities sino soluciones y creatividad.

La respuesta a la pregunta “¿Quo vadis?” es compleja y desafiante: vamos hacia la generación de una matriz productiva más diversificada, que genere trabajo federal y soluciones exportables.

El autor es socio de Barrero & Larroudé

Por: Juan Manuel Barrero
Fuente: lanacion